Un paseo por las cubiertas de la Catedral de Sevilla

Desde la puerta de Campanillas, llamada así por que desde aquí llamaban las campanillas a los trabajadores de la seo, accedemos a la catedral para visitar sus tejados.

Es esta una oportunidad que no era posible hasta que no se remodeló y restauraron los accesos a las cubiertas. El polvo y sobre todo las palomas, sus nidos y deyecciones, hacían imposible y peligroso subir a los tejados.

Tras el monumento a Colón, por una puertecilla estrecha se abren las escaleras. Nadie que padezca de vértigo , debe apuntarse a realizar esta visita, las escaleras tienen apenas ochenta centímetros de ancho y suben siguiendo una espiral con poco menos de veinticinco centímetros de huella, no están iluminadas, así que en varios tramos se escala, mas que se sube, a tientas.

Piensa uno en los operarios que por ellas subieron materiales, agua, piedras…y se sorprende de las dificultades que hubo que pasar para llevar a término esta iglesia. De las vidas sacrificadas, de las condiciones terribles y peligrosas, teniendo en cuenta que no existían además las ayudas técnicas con que hoy en dia contamos.

Nuestro guía es arqueólogo y trabajó en las catas que se hicieron en las azoteas, nuestra primera parada es para monstrarnos la traza maestra.

El maestro constructor, trazaba sobre el suelo arañando, las curvas, cortes y piezas que serian necesarias para construir por ejemplo los arcos de las vidrieras, dejando en el suelo el trazado previo geométrico, los canteros sacaban sobre estas trazas las plantillas en madera para pasarlas a la piedra.

Ya desde esta cubierta que no es la más alta, la vista del casco antiguo de la ciudad emociona al visitante, los jardines del Alcázar, el patio de Banderas, el Arzobispado, desde esta perspectiva la cara mejor de la ciudad, la más turística y tambien la más querida a los sevillanos.

En nuestro recorrido también visitamos los trabajos de restauración de las cubiertas, esta catedral, la segunda iglesia mayor del mundo después de San Pedro, es un edificio singular, mandado a construir por el cabildo catedralicio, se trajeron los mejores maestros de Europa, de ahí su estilo gótico normando. En el sur del continente, es para nuestro guía como un ovni que hubiese aterrizado en medio de la ciudad, junto al antiguo cauce del rio.

Una de sus singularidades es que no tiene tejados, sino azoteas, para cubrir el desnivel de las aguas, se rellenaron con vasijas traídas de Triana, a la manera árabe, de esta forma se evitaba el peso excesivo y se creaba una cámara de aire, así mismo es destacable que en toda la catedral no hay más que tres goteras, lo que no se puede decirde la mayoría de los edificios.

Desgraciadamente la piedra es de muy mala calidad, así que se aprecian deterioros en los remates, el trabajo de los canteros y de los posteriores restauradores tiene su firma sobre las piedras en lo que se llama la marca de los canteros, firmas, símbolos, y en algunos la fecha de la restauración.

Entramos al triforio y ahora sí que tenemos la sensación de estar suspendidos en el espacio, pegados a las magnificas vidrieras, y tras el órgano majestuoso, dominando la planta. Es curiosa la manera en que esta tallado el ángel del remate superior del órgano, una figura de casi tres metros hecha a trozos de madera ensamblada y telas encoladas.

Desde aquí observamos parte de los trabajos labrados de cantería que cubren el interior de los techos,tallas que se realizaron en tierra y se colocaron como un puzzle en el techo, dan a la piedra el aspecto de un encaje.

Preguntamos que son esos orificios que vemos en las cúpulas, pues nos dice nuestro guía, que por esos agujeros se ventilaban los humos de los inciensos y se pasaban cuerdas para sostener andamios y mover materiales. Para evitar las fugas de agua, por la parte externa están cubiertos por unas capuchas que asemejan setas, para evitar la entrada del agua.

Seguimos subiendo y ya estamos al nivel de las gárgolas, casi todas representan murciélagos, aunque hay alguna antropomorfa. Aquí hacen de troneras para desaguar, porque sobre los arcos exteriores corren conductos para el agua, otra singularidad de esta construcción. Las palomas y la acumulación de tierras, cegaron parte de estos desaguaderos que hoy ya están restaurados.

Desde la cubierta más alta casi tocamos la Giralda, el minarete de la antigua mezquita que junto con el patio de los Naranjos es lo que queda de aquel templo árabe. Creamos nuestra vida sobre la vida de los demás, en una sucesión de capas constructivas con un mismo sentido religioso a través de los tiempos. En ese sentido la arquitectura escribe la historia con materiales, variando el espacio que transforma con su volumen.

Ya al bajar para marcharnos salimos por este patio, en una de sus galeria cogido al techo, se encuentra una curiosidad envuelta en leyenda, un lagarto disecado. Una de las leyendas dice que este cocodrilo fue traido por los cruzados y vivió en la Giralda hasta que murió, como un guardian de la torre. Personalmente de todas las historias que corren sobre este extraño inquilino, esta es la que más me gusta.

La sensación del paso del tiempo, la extraña certeza de que a través de esta obra, de las huellas humanas que en ella están grabadas, del recuerdo de cuantos a lo largo de los siglos han trabajado en su construcción y mantenimiento,se establece un lazo espacio- temporal que nos hace pensar que somos uno todo los que hemos vivido con la presencia de la catedral dominando la vida de la ciudad.

Como persona dedicada al arte, he de decir que tanto como la grandeza de la obra , me conmovió la visión de los tejados de la ciudad desde un punto que jamás habia conocido, a cualquiera que suba y otee el horizonte le embargará la misma sensación de plenitud y belleza que aporta la visión del paisaje desde la altura.

Artesanos, artistas vidrieros, canteros, trabajadores, arquitectos y pintores, contribuyeron a crear durante siglos, la catedral y la Giralda, uno de los símbolos de la ciudad de Sevilla.


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Comentarios :

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Re: Un paseo por las cubiertas de la Catedral de Sevila

Precioso Lola. Yo soy una gran amantes de los cascos antiguos de las ciudades, incluida la mia, son este tipo de monumentos los que mas me gusta visitar...en Valencia siempre que puedo lo hago y no me canso nunca de verlos a pesar de haberlo hecho tantas veces. Conocer la historia y anécdotas de cada uno de ellos me resulta interesantísimo interesantísimo...si voy algun dia a Sevilla me tienes que llevar. Esa sensación de ver los tejados y la inmensidad de la ciudad tambien me gusta, ese vértigo que produce asomarse para ver esos tejados...cuando vengas te subiré al Miguelete. Gracias y besets.

Imagen de Clara

Re: Un paseo por las cubiertas de la Catedral de Sevila

Que buen trabajo Lola...tan ameno y didáctico....No es algo cotidiano ver los tejados y divisar desde ellos una ciudad que, aunque sea la propia se nos muestra tan diferente, desconocida...vaya, una visión que no se olvida.
Como a ti, me gusta la historia del guardian de la torre...aaaayyyy, Lola...espero pronto poder visitar contigo este y otros lugares de tu ciudad...
Gracias, un beso y un abrazo....¡¡que cosa más bonita nos has traido!!
Clara.

Imagen de JoséGabrielCliment

Re: Un paseo por las cubiertas de la Catedral de Sevila

Muy bueno... Aunque siempre será mejor pisar esas alturas y sudar un poco por esas escaleras, por las que o se sube o se baja...Nada que ver con la realidad arquitectonica actual...Saludos.