Por merito

Bueno nuestra historia comienza justo hoy en una escuela de bellas artes del peru ; que no es mas un dia de mi vida.
Por merito

Era una mañana cuando me inscribí para pertenecer a aquella sesión la cual no daba por empezado. Llego la tarde avizora de aquel gran encuentro, yo solo contaba las horas los minutos y segundos esperaba con ansias a que entre por aquella puerta esa persona que llaman Dios o simplemente es un estudiante; Bueno justo hoy es en que empieza nuestra historia, quiero recordar aquel lugar de un sitio de fantasía solo empiecen a imaginarse junto conmigo la pared era de color amarilla no existían carpetas ya que en lugar de ellas habían bancas y lo que suelen llamar caballetes, las luces que reflejaban tonos muy hermosos, y los cajones que guardaban un voz en seco que no respiraría asta nuestro encuentro, aquella estación donde descansaría nuestro modelo; a no olvidemos de aquel rincón de donde salían fuentes de inspiración. Recuerdo bien aquel cuarto… mas rodeado de señores muy grandes que dejaron recuerdos pintados cada cuadro era una historia un embrujo un sentimiento, pero a mí me causaban miedo no será por la forma en que la pintaron si no la forma grotesca que sé puedan imaginar claro era como sentirse vivir dentro de la capilla sextina solo que esta no estaba terminada pues estaba incompleta por la que se llamaba taller y no olvidemos de esos hombres de roca o aquellas que no parecían pintadas era un sin fin de historia ; sin revelarse solo revelaban tal cual fue su despilfarro entre autor y apreciador, mas será entonces en que llegue aquel momento de cruzar dos miradas tan crudas como la de aquel personaje y yo, solo miraba lo que me rodeaba aquellas ventanas que iban a dar hacia el lago tan azul que se igualaba al cielo de un ensueño; solo me quedaba pensando cuantos Maestros y discípulos pasaron por este su señor taller. Espere aquel momento sentado mirando el bullicio de mis compañeros solo se escuchaba el susurro del viento yo analizaba si traía aromas de aquel señor la concentración fue tanta que sentí que llegaba seria talvez que ya se acercaba o era el calor que sentía por estar en aquél lugar pues bueno llego el momento y por aquella puerta que el viento se llevaba sus palabras entro aquel señor ese hombre al que dicen llamar Dios OH de merito si no será un estudiante mas. Era un señor venerable, un anciano yo diría no por su aspecto sino que demostraba sabiduría y templanza, un viejo caballero a quien por fin reconocían en su grandeza, y era más. Sin embargo, no había juventudes a su lado. Hablaba de su mundo y el que nos espera; yo lo imaginaba como en aquel lugar tan sublime lleno de vegetación andina y nuestro lago en un atardecer tan vello que respiraba colores en una gamma de colores fríos que ya podrán imaginárselo: azules, violetas; el color mas vello era el cielo cerúleo y la caída del sol magenta que todo esto moría con la puesta del sol en cienas y bermellón que moría en un tinto de sangre Cuando terminó de hablar de un suspiro se me despojo de sus palabras tan solo se escucho los aplausos, que fueron sinceros y emocionados, no tuvieron la fuerza, ni la pasión, ni la entrega de los jóvenes. A los pocos segundos, los cansados brazos de tanta autorizada y, de seguro, inteligente audiencia, dejaron de aplaudir. Todos dibujaron su mejor momento de su historia y buscaron acercarse al tributado para felicitarlo el solo respondía de la Sgto. Manera estoy a su servicio y al servicio de Dios y entonces pude comprender que solo era un estudiante mas; que por merito nos tocaba como Maestro………

AP. / grebwil
 


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