Un cuento de Estrellas

Originalmente no habían estrellas en el cielo. Nada más habían en el mar y vivían en el fondo del oceano...Originalmente no habían estrellas en el cielo. Nada más habían en el mar y vivían en el fondo del océano, rodeadas de moluscos, anémonas y corales. Durante el día, las estrellas se divertían jugando en la arena, junto a caracoles, peces de colores y perlas brillantes que vivían en las ostras; todas eran muy felices mientras hubiera claridad.
Pero al caer la noche, la oscuridad invadía el lugar, los peces, se refugiaban en cuevas o corales, los caracoles se ocultaban dentro de sus casas, y ellas tenían que permanecer estáticas sobre la arena, algunas durmiendo o despiertas en silencio, otras platicando, pero todas viendo al cielo.
Desde muy pequeñas, las estrellas aprendían a temerle a la oscuridad de la noche. Cuando alguna se portaba mal o desobedecía a sus padres, éstos la asustaban con historias de moustros que habitaban en la oscuridad y las devoraban con sus filosos dientes. Aquellas historias eran contaban como verdades. Se habían inventado miles de historias que eran contadas generación tras generación, aquellas historias pronto se volvieron leyendas, la leyenda mito, y a muchas las aterraba esa inmensa bóveda negra que cubría el mar.
Una noche, una de esas estrellas se aventuró a nadar y salió a la superficie, vio el cielo. Aquel vacío le pareció un gran mar. Pero ese mar era triste, no tenía estrellas.
¡Pobrecito!-exclamó la estrella de mar mirando al cielo-.¡Se ha de sentir muy solo!
Entonces pidió permiso al creador para acompañar al cielo y a la luna; aceptada su petición, la estrella se elevó hasta llegar a las alturas. Con el reflejo del sol a lo lejos, se hizo brillante; durante el día las demás no podían verla desde el fondo del océano, pero en la noche, se hizo visible.
Otras estrellas que la vieron allá arriba, subieron también a la superficie, quisieron alcanzarla y la siguieron. Así pronto hubo tantas estrellas en el cielo como en el mar, y las noches dejaron de ser oscuras en el océano, porque las de arriba con su luz iluminaban a las de fondo.
Pasaron muchos años, y aquellas estrellas del océano se acostumbraron a la luz del día y de la noche, y se conformaron con vivir ahí, la historia de las estrellas que subieron al cielo se olvidó. Ahora las estrellas de cielo creen que las del mar son su reflejo.
Por otra parte, las estrellas de mar piensan que las del cielo son las almas de las estrellas marinas que al morir se elevan en el abismo.


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Imagen de JAVIEREGUÍLAZ

Re: Un cuento de Estrellas

nola patto, bonito "cuento", se lo contare a mis nietos cuando los tenga, un abrazo