Da un paseo lento,
por el camino húmedo de lágrimas secas...
y cuando te sumerjas en el infinito de las metas no logradas,
respira.
Respira, respira...
porque ya estás cansada y
ahora es el momento de levantarte y volar.
Vuela, vuela...
Se acabó,
volando encontrarás aquel árbol en el que posarte.
Ya has terminado.
Descansas.Cumplir ese sueño...
Lo lograste.
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