Había una vez un Paraíso...
...No existía el tiempo ni el espacio ni separación alguna en la pareja, sólo había plenitud de gozo. Almas gemelas amantes.
Como un juego, surgió la disociación... porque es factible que aún en el Paraíso salte una chispa de contrariedad o un eventual contratiempo que desvíe las bienandanzas del amor ...
No cabe duda que somos indivisibles y donde estés estarás en mí...Y donde yo esté, estaré en ti... hasta que recuperemos nuestro Paraíso.
Había una vez...
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