Son polvo de color que junto al aglutinante sirven para fabricar los diferentes colores.
La calidad de los pigmentos determinan las cualidades del color fabricado con ellos. Deben poder reducirse a polvo, cuanto más fino... más cubriente es y su color es más intenso y más opaco. Deben reaccionar bien con el aglutinante, ser estables o al menos lo más estables posible. Algunas marcas incorporan informacion de los pigmentos y porcentajes que intervienen en su composición, importante a la hora de ver incompatibilidades y reacciones quimicas indeseadas.
El conocimiento de los pigmentos, los materiales y las tecnicas formaba parte
del bagaje de nuestros predecesores, que si bien no disponian de los adelantos
técnicos de hoy en dia, dominaban perfectamente los materiales que utilizaban
en el proceso pictórico (por ejemplo, sabían la mejor manera de
trabajar los verdes y los azules de cobre entre capas de barniz, proteger el
cinabrio con veladuras de granza, etc.).
En 1840 se inventa y se industrializa la pintura en tubos. Esto dió mucha
libertad a los pintores, que de pronto se encontraban con un ahorro de tiempo
y podian pintar directamente, pero se fué perdiendo ese conocimiento.
Segúnr su procedencia pueden ser:
- Orgánicos: proceden de un ser vivo: animales o vegetales
- Inorgánicos: proceden de minerales, tierras o metales.
Por su origen se dividen en:
- Naturales: se encuentran tal cual en la naturaleza, la materia
prima es natural.
- Artificiales o sintéticos: son creados, ya sea para
obtener colores que no existen en la naturaleza o porque es más barato
y más fácil crearlos que obtenerlos en la naturaleza.
EL ORIGEN DE LOS PIGMENTOS
En
la prehistoria se usaban básicamente los siguientes:
- Blanco: de caliza, de yeso, de creta (depósitos fósiles
marinos). Son poco cubrientes y se borran fácilmente.
- Negro: de carbón (de la carbonización de la
madera), de humo (hollín, polvo negro). En Altamira el negro se hace
de pirolusita, un mineral de manganeso, pero no es usual.
- Ocres: Son tierras naturales y dependiendo de su composición
dan distintos tonos, del amarillo crema al rojo. Son colores muy estables.
- Verde: de tierra, de plantas (no son muy usuales ninguno
de los dos)
Egipto
Los egipcios incorporan muchos colores naturales y dos colores artificiales
(azul fritta y blanco de plomo o albayalde). Fueron los primeros en precipitar
tintes de las sustancias inertes para producir "lacas":
- Azul: azurita (mineral, 2CuCO3.Cu(OH)2). Presenta una tonalidad
de azul más verdosa que el lapislázuli. Cennini, en el siglo XIV,
lo denominó azurro della Magna (azul de alemania) y era muy empleado
en el temple, sobre todo en el Renacimiento, en donde las vestiduras y los celajes
azules se pintaban casi siempre al temple porque en óleo pierde algo
de color. Tamién se usaba como capa previa para dar realce a la capa
superior al Lapislázuli, un pigmento carísimo. A finales del siglo
XVII se sustituye este color porque es poco estable y tiende a ennegrecer o
con humedad se vuelve verdoso.
- Verde: malaquita (mineral, CuCO3Cu(OH)2). Se usa como piedra
preciosa. Fue el verde más importante hasta el siglo XVIII. Sus propiedades
son similares a la azurita. Ambos se encuentran en las minas de cobre.
- Amarillo: oropimente (mineral, sulfuro de arsénico natural
AS2S3). De su color, parecido al tono del oro, deriva el nombre de "auropigmentum".
Es un pigmento amarillo brillante con bastente poder cubriente en partículas
gruesas, estable a la luz y al aire. No le afectan los ácidos diluidos
ni los álcalis, pero sí los ácidos fuertes. No es compatible
con pigmentos de cobre ni con algunos derivados del plomo. No funciona bien al
fresco y es venenoso.
- Naranja rojizo: rejalgar (mineral). Una combinación
muy venenosa de arsénico y azufre, asociado generalmente a depositos
naturales con el oropimente. Se emplearon los dos hasta la Edad Media.
- Rojo: cinabrio (sulfuro de mercurio, mineral). Da el color
bermellón natural. El cinabrio era muy caro y se intentó fabricarlo
de forma artificial, pero hasta el gótico no se consiguió. Es poco
estable, no se puede usar al fresco porque se ennegrece. Es tóxico.
- Azul fritta (artificial). Llamado tambien "azul egipcio"
y "azul pompeyano". Es el primer pigmento de fabricación sintética
que se conoce. La fritta es un esmalte para cerámica que al meterse al
horno se quedaba azul, en forma de placas que se machacaban y se mezclaban con
el aglutinante para los pigmentos. Es un pigmento muy estable. Lo encontramos
en Egipto (cuarta dinastía) y Mesopotamia. En Grecia y Roma también.
En la Alta Edad Media aparece muy poco y desaparece en el siglo VII.
- Blanco de plomo o albayalde (artificial). Es estable y cubriente.
Se consigue tras el proceso de corrosión de placas de plomo, rascando las
excrecencias producidas. Se utilizó hasta el siglo XIX, que se descubre
el blanco de titanio (1815) y el blanco de cinc (1830). No funciona bien al fresco
porque ennegrece, y es altamente venenoso, producía saturnismo,
una enfermedad típica de los pintores.
Grecia
y Roma
Heredan todos estos colores, pero incorporan pocos. Obtienen variedades
más sofisticadas y alguno artificial como el verdigris.
- Negro de carbón: se queman varios tipos de árboles,
como la vid. También huesos de frutos, pero la esencia es la misma.
- Negro de hueso: quemando un hueso animal.
- Negro marfil: se consigue calcinando colmillos de elefante.
- Verdigris o verde de cobre: es verde grisáceo, oscuro.
Se consigue mediante la corrosión de placas de cobre. Es un color artificial.
Los
romanos aportan un sistema para poder usar los tintes como pigmentos para pintar.
Lo consiguieron transformando el tinte en pigmento laca, un pigmento formado
por un tinte o colorante fijado sobre otra sustancia que le sirve de soporte.
Se coge un pigmento muy estable que tenga poco color o un color claro y se usa
como soporte de la laca o laca base. A esta laca base se le añade el
tinte y se tiñe el pigmento.
- Púrpura. El colorante más apreciado en el
mundo romano. Era muy costoso y estaba reservado a gente muy importante. En
el mundo cristiano es el color del ropaje de los cardenales. Se extrae de un
molusco del Mediterráneo llamado múrice, siendo los fenicios los
grandes productores y comerciantes. Al ser tan costoso no se utilizó
como pigmento-laca, se utilizan sucedáneos, tanto en tinte como en laca.
- Quermes: procede de un insecto de este nombre. Su color
rojizo es muy utilizado como el sucedáneo barato de la púrpura.
Desaparece en el siglo XVI porque aparece otro sucedáneo más barato,
el rojo de grana o carmín.
- Carmín o rojo de grana: procede de la cochinilla.
En la antigüedad se importa de Asia Menor, pero es poco usado. Se utiliza
a partir del siglo XVI porque en Méjico se encuentra una variedad de
cochinilla y los conquistadores la cultivan. Luego se crían en Canarias.
En el proceso, igual que el quermes, se coge a las hembras que van a deshovar,
se las deseca y se las tritura.
- Rojo de rubia o de granza: tiene un color rojo pardo y procede
de la raíz cocida de una planta llamada rubia tinctoria o granza. En
la antigüedad y la Edad Media es muy difundido.
- Sangre de dragón: es poco usado. El nombre original
es sangre de drago, un árbol con frutos rojizos, que triturados dan ese
color rojo. Según Plinio es el color ideal para pintar la sangre. Es
muy poco cubriente.
- Azul añil o índigo: procede de una planta
de la India. En las hojas está el colorante. Se utiliza como pigmento
en la Edad Media hasta el siglo XVIII, luego menos. Como tinte se ha usado siempre.
El
gótico
Del siglo XIII hasta el siglo XIX aparecen nuevos pigmentos. Es la época
gótica., y se mantiene hasta la revolución industrial y la creación
de los pigmentos sintéticos.
- Azul lapislázuli o ultramarino: es una piedra semipreciosa.
También se le llama lazurita. Procede del norte de Afganistán.
Siempre ha tenido el inconveniente de ser muy caro. El mineral posee vetas azules
muy dificiles de extraer y resultaba mas caro que el oro. La técnica
es machacar el mineral y amasarlo con cera caliente hasta hacer una bola que
se mete en lejía un tiempo, desprendiendose las vetas azules de la cera
y permitiendo que se puedan coger. Este color no se usa al fresco porque ennegrece,
se puede usar al óleo, pero como mejor resultado da es al temple. En
el siglo XIX se descubre un lapislázuli artificial. El lapislázuli
es un pigmento muy superior al azul ultramar sintético, con un color
más fino y delicado.

- Bermellón artificial: se mezcla mercurio con azufre.
Lo hacen los alquimistas con el alambique. Este color tampoco se puede usar
al fresco, se suele usar al temple.
Con la entrada en escena de los colores sintéticos, un nuevo panorama
se presenta para los pintores, restauradores , decoradores y la industria en
general, hasta llegar a la extensa gama que disponemos hoy dia.