en todas ellas ...
...trozos de Dios.
Manos de hombres,
manos de niños,
manos que trabajan por un mundo unido,
es lo que quiero,
que esas manos cubiertas de escombros,
reconstruyan caminos de verdad.
Manos de niños tiernas y fragiles
manos de ángeles trozos de Dios.
Manos que trabajan toscas y callosas
manos que piden justicia que exigen vivir en libertad.
Las manos del pueblo que quiere ver
el nuevo amanecer de un mundo mejor;
las manos del obrero cansado de sentimientos de inpotencia,
las manos de una madre que no pueden dar a su hijo pan,
las manos del mendigo que clama por limosna,
la mano de un amigo que me da la paz.
Y en todas esas manos, manos de ángel,
en todas ellas
trozos de Dios.
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