No te había escrito,
porque estaba muy dolida,
mi corazón aún ardía,
cual quimera
arrasando mis entrañas.
Estuve enojada contigo
porque te fuiste,
me hubiese gustado
preguntar a tu alma,
porque quiso escapar.
Dejáste tu cuerpo vacío
y me dejaste vacía a mi también,
ya no eramos dos hermanas,
sino una sola despojada
de ilusión.
Los rincones en donde
encontraron refugio mis lágrimas,
quedaron manchadas de tristeza
y el pañuelo se cansó
y me abandonó.
Sabes que te quiero.....espérame al final.
|