-Voy a apagar la luz-
-Voy a apagar la luz-
para-siempre, ella y tú.
A mí, me abandonaron aquí:
duele, desgarra, me hace sufrir.
-Ahora si, de verdad-
todo estará oscuro
y tu alma no tendrá luz,
y, perdida, no encontraré el camino
que me conduzca hasta donde estés tú.
Voy a llorar y a olvidar todo esto,
sucedió hace tanto ya...
pero sus secuelas viven por dentro...
aun me escucho a veces llorar...
-Voy a apagar la luz,
pero, no tengas miedo.
Todo se quedará donde está,
nada ni nadie te va a abandonar-.
Al hacerse de día
allí ya no quedaba nadie.
Tan solo yo, estúpida niña,
girónes infantiles de lo que fuí.
Yo...y mi única aliada:
la oscuridad.
|