Lagrimas recorren el lamento eterno
Irónicas y lentas como el paso del tiempo
Calido refugio de mi alma
Frió espectro que apago la llama…
Llega la ira y el cuerpo se tensiona
La sangre viaja más rápido
Como si quisiese acabar su recorrido
Pensamientos amantes de la muerte
Seducen la débil conciencia
En un mar de absurdos
Donde se ahogo mi vida
Solo queda la completa compañía
De sinfonías oscuras
Sentimientos cobardes y suicidas
Susurros falsos y melancolía
He aquí el llanto de la tierna niña
Que coloreo sus manos con sangre
Que quiso a hacer de su cuerpo un lienzo
Que quiso hacer de la daga un pincel
Y su alma dibujaría la tragedia vivida…
He aquí el llanto de la inerte niña
Que cerró sus ojos como el final de un cuento
Y entrego su alma al viento
Donde hoy caen lagrimas
Danzan recuerdos
Heridas, sollozos, agonía, tiempo
Un cementerio, su casa, un templo
Donde reposaran su cuerpo y anhelos
El llanto fue el final del su canto
Y el féretro cómplice del perfecto sueño
He aquí el vagar de un ángel
Buscando la verdad en la nada
Buscando la libertad de su alma
Y mientras ríen incesantemente
Aquellas bocas inclementes
Que te tendieron la trampa
Y al abismo caíste sin remedio
Existencia y tedio
Y el dolor te atrapa…
Busca en el perfecto silencio
La voz inocente que te habla
¡Ya no mas! ¡Ya no mas!
Oye: te grita su alma
Entre ruegos y lágrimas…
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