Un día soñando

(Os envío "algo" que escribí cuando tenía unos 17 años.
Hace tanto tiempo, que el original era en arameo.)Un día soñando
vi que la gente estaba contenta.
Un día soñando
vi una luz tenue en el firmamento,
era tenue, pero fija y gigantesca al mismo tiempo.
La luz de la luna,
blanca, pura, en libertad...
Un día soñando
vi que no había fronteras,
que el mundo era mundo
como tendría que ser en realidad.
Tampoco había alambradas,
ni fusiles, ni bombas.
Que no existían guerras en un mundo en libertad.
No existía ni dinero, ni bancos, ni dictadores,
ni falsos demócratas, ni el gran capital;
fuentes principales de egoísmo humillante de la humanidad.
Un día soñando
me encontré en la calle
saludando a gente que no conocía.
¡Son mis hermanos!, me dije.
Ellos también me correspondían
con el mismo pensamiento.
Un día soñando
vi que la ciudad era un inmenso prado verde
en el que la gente..., mis hermanos...,
corrían, se sentaban, amaban, soñaban y reían.
Un día soñando
vi que las lágrimas se habían secado,
que mis hermanos no lloraban,
por que no tenían ni el más mínimo motivo para ello.
Un día soñando
vi a una mujer que paría sonriendo.
Vi al recién nacido
que en vez de llorar, reía,
alegrándose de ver un mundo de amor y libertad.
Un día soñando vi la luna...
Tengo miedo a despertar.

Albert N. Alvaro - 1977


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