CONJUROS

CONJUROS
CON UNA BRÚJULA
PARA VENCER AL DOLOR,
PARA ALEJAR A LA MUERTE
Convertir palabras en liquen, deseos en musgo, sueños en algas saladas
y aplicarlos en tu rostro como una máscara ritual
Para que así dibujada tu piel casi transparente, reproduzca en el espejo un mapa
entre tibio y vegetal, que hará visible una levísima marca:
una sonrisa olvidada, un surco de mar, la cicatriz de un beso o quizás, el rastro de una lágrima
redescubierto en ti; una ruta segura desde el Mar Negro hasta Samarkanda,
un norte magnético para una nutria perdida en una pequeña botella.

E
Seda

Si comienzas, apuntalo todo: los montes, las nubes que se desangran cuando él nace. Te buscará. Y más lejos…los hatos de ciervos y los gansos migrantes; el tacto etéreo de la niebla en la tundra y la caricia de la seda; y más lejos aún…su reflejo en el mar incandescente, la flor del melocotón y el canto del mirlo porque más lejos aún y más…habrás vuelto, pero aguarda mirando al Este

W
John Weldon

Capitán John Weldon, del Séptimo de Zapadores de su Real Majestad, que el 14 de agosto de 1908 se fugó con su amada en globo hacia Irlanda y que en medio del Canal de San Jorge, al ver que el ingenio perdía altura, se lanzó al vacío para que ella no tuviera que desprenderse ni de una sola sombrerera de su voluminoso equipaje.
Siempre hay riesgos…al oeste.

N
Salamandra

No hay un norte cierto. Todos mienten. Todos cambian o traen escrita fecha de caducidad.
Por eso el que yo te ofrezco es un norte “ad libitum”, titubeante, pero lleno de ventajas. Cierra los ojos, extiende la mano y como si un anillo de magnetita rodeara tu dedo anular, harás girar la flecha de esta pequeña brújula a tu antojo, para que marque el norte que en cada momento elijas.
Pero como todos los conjuros, su poder no es infinito...

S
Astrolabios

Si pudiera elegir…elegiría, sin duda, luna. Labios de luna para alumbrar el camino.
El sol debe tener los labios en las manos o en el sexo para quemar tanto.
Astrolabios, labios de luna en cuarto menguante para una ruta al sur,
y quedarse dormido en ellos cada noche.
Trenzaré palabras como fibras de esparto en una soga maciza que anudarte a las muñecas para que trepes, con más ganas que nunca, a su boca para sentir su beso. Tú en la propia luz.
Y aguarda al sol… pero no se lo digas. Que cuando te quemes, se calcine hasta tu aliento.
Pero mientras…luna para arrebatarte a lo oscuro.

Solo resta un gesto para decir adios, un gesto y un bridis, un brindis judío: ¡Le Haim! ¡Por la vida!
 


Tags:

Comentarios :

Imagen de Elizalde

Re: CONJUROS

Agradecería comentarios