I. REALISMO E IDEALISMO

Con frecuencia observamos que aficionados al arte en general identifican realismo con aquella práctica artística que trata de reproducir el modo en que se aparece a los sentidos un sujeto o substancia dada, y que estiman más acertada cuanto más fielmente reproduce la apariencia de una fotografía. Ambas ideas son falsas, y conviene iniciar nuestro curso comprendiendo, al menos en parte, la naturaleza mental de los artistas de hace cinco siglos, cuando no existían el hiperrealismo ni la fotografía, y el arte pictórico dependía menos de los sentidos físicos que de un arquetipo ideal.


Vanguardia moderna, la ausencia de espíritu estimula la innovación estilística ante la competencia de la fotografía
Al respecto de la primera idea que hemos convenido en señalar falsa, diremos que no todo realismo pictórico es un simple y burdo materialismo o sensualismo pictórico; es decir, el verdadero realismo muestra los entes tal y como se aparecen al conjunto formado por los sentidos y el espíritu, y no solamente se preocupa de capturar afanosamente sus cualidades exteriores (materialismo pictórico). Es preciso agregar una cualidad esencial al conjunto de los meros datos de observación, una cualidad que diferencia al arte clásico, particularmente renacentista, del arte común: el simbolismo.

A propósito de la fotografía diremos que algunos artistas auguraron la muerte de la pintura al contemplar las primeras fotografías. Puesto que se había perdido la mentalidad simbólica tradicional aún vigente entre los pintores clásicos, pensaban que lo único que podía distinguir a la pintura de la fotografía era una ruptura completa con el naturalismo tradicional, surgiendo entonces el impresionismo, el fauvismo, y el resto de vanguardias modernas.

Estas vanguardias carecen de simbolismo y naturalismo en el sentido tradicional del término, no siendo arte según nuestra definición, pero sí a veces interesantes propuestas plásticas o disfrute para los sentidos. En el otro extremo, apareció el hiperrealismo, que pretendía sitio propio precisamente imitando servilmente a la fotografía, incluso en sus defectos ópticos. Ambas corrientes, abstraccionismos e impresionismos, y realismos modernos por otro lado, poseen en común el abandono del equilibrio natural entre simbolismo y naturalismo, entre cuerpo y espíritu, que es el signo de distinción del prodigioso arte clásico, unos mediante la presunción de un agotamiento formal que requiere nuevas formas de pintura, el otro, mediante la copia obsesiva, con mejor o peor fortuna, de la apariencia que reproduce la máquina fotográfica.

 

En el arte clásico el simbolismo es la expresión de un arquetipo o idea universal a través de la interpretación de las formas naturales. Las teorías platónicas y neoplatónicas fundamentalmente son el corazón del arte clásico occidental. En resumen, dichas doctrinas afirman que el mundo de los sentidos es una apariencia, una ilusión, y que la verdad de las cosas sólo se alcanza mediante el espíritu o intelecto. Concebían el arte con arreglo a este fin: contemplar el arquetipo o idea divina que se esconde tras la apariencia natural.

Realismo moderno, la ausencia de ideas exagera la importancia de la fidelidad fotográfica

 

Sobre este detalle de un cuadro de Leonardo da Vinci, se ha superpuesto una estructura geométrica que revela la armonía oculta tras la apariencia noble del rostro. La geometría y el simbolismo matemático era una de las principales formas de introducir el simbolismo en el arte. Como puede apreciarse, los rasgos del modelo no corresponden por completo a los de una copia exacta y materialista; se han articulado de acuerdo a una ley de simbolismo geométrico que, secretamente, le imprime su inefable belleza.

Para concluir, contemplemos las siguientes imágenes:

La primera, corresponde al arte renacentista, la segunda a una vanguardia del siglo XX, la tercera al hiperrealismo.

Comparando la primera y tercera imagen, advertiremos que no era la fidelidad obsesiva con lo observado lo que concernía a los pintores clásicos. La primera imagen posee un encanto singular, que proviene del perfecto equilibrio entre simbolismo y naturalismo, entre espíritu y forma. En cambio la tercera imagen, aunque meritoria porque exhibe la destreza manual de su artífice, sigue siendo lo que parece, la reproducción manual de una fotografía, sin trasfondo arquetípico. La primera imagen puede llamarse realista, pero no adolece del materialismo grosero de la tercera, que obviamente debe todo su mérito a la capacidad de su ejecutor para copiar lo aparente.

Por último, la imagen central, pertenece a las vanguardias que surgieron como reacción a la fotografía, con la que no podían competir en espíritu, que hace largos años estaba perdido en el mundo occidental moderno, por lo que escogieron el camino de la innovación material, estilística, formal, y podemos afirmar que carece tanto del trasfondo simbólico basado en las leyes tradicionales platónicas como del encanto naturalista y maestría puramente técnica de la primera imagen.

Concluye este primer capítulo del curso, reconociendo la necesaria reducción y simplificación de conceptos y datos históricos, que no obstante en su resumen representan el fruto de mis más meditadas y documentadas conclusiones. En arte, el espíritu precede siempre al más leve movimiento del pincel. Es pues menester tratar de pensar como lo hacían estos artistas antes de pretender obtener sus resultados.

Por Leonardo

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Comentarios :

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Re: I. REALISMO E IDEALISMO

Me encantaría conocer la opinión del maestro Ulibin acereca de este artículo.

Imagen de jorgemateos

Re: I. REALISMO E IDEALISMO

La fotografía llego para terminar de liberar a la pintura. Siempre será importante la destreza técnica para pintar, pero no deja de ser solo el camino o el medio para expresar el espíritu contenido. Podemos enumerar todos los "ismos", pero estos no dejan de ser solo lenguajes, que sirven para comunicar el espíritu, la esencia de la idea, la propuesta individual o colectiva.
Como en literatura, de nada sirve dominar el estilo, y lo demás, si no se tiene algo que decir, podemos copiar el estilo de algún poeta, y se verán bien nuestros poemas, pero no estarán transmitiendo nada.
Estupendo Leonardo, gracias, seguiremos esperando mas aportaciones tuyas.

Imagen de lolamoreno

Re: I. REALISMO E IDEALISMO

me ha parecido interesantisimo.y esta idea deberia ser mas dada a conocer en todos los medios posibles, se olvida el fondo en pro de la forma.

Imagen de jvartista

Re: I. REALISMO E IDEALISMO

Jorge me gusta estas formas de expresion,es verdad que quien hace copias
no aporta nada nuevo,pero quizas el se esta probando asi mismo y cuando
tenga confianza en su pintura expresara lo que lleva dentro y lo que siente.