A Malaga

Se pusieron en pie las amapolas,
para llenar el trigo de la aurora.
Campos,que se cubren de rojo y azul.
Tierra firme y llana,del pueblo andaluz.
Arboles, gigantes de tronco ancho y grandes raices
que levantan el suelo,haciendo suya la calle,
mirando alto,muy alto,mi Malaga se deja la libertad,en las manos,
no dejando que pisen las hojas secas de este arbol.

Recoriendo sus calles,
la primavera de otoño,
el invierno del verano,
y el sol,que amanece a sus hojas abrazado.


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