Introducción

¿QUE ES DIBUJAR?

Dibujar es representar gráficamente, mediante un solo color, en dos dimensiones (las del soporte de trabajo) aquello que el ojo ve en tres dimensiones, es decir, los aspectos que presenta toda imagen: la forma y el volumen. El dibujo es la técnica básica de todas las artes plásticas. Detrás de toda pintura, escultura, diseño, etc, se vislumbra la ejecución de un dibujo previo, ya sea real o mental.

EL DIBUJO COMO MANIFESTACIÓN ARTÍSTICA

El dibujo es en sí mismo un arte, siendo practicado con profusión por artistas de todas las épocas a lo largo de la historia, no sólo como estudio previo a la obra acabada sino como manifestación artística descriptiva o expresiva. En este sentido cuenta con el concurso de una serie de normas y el análisis de conceptos como la composición, la entonación y la perspectiva.

¿ES CONVENIENTE SABER DIBUJAR?

Muchos pintores contemporáneos opinan que las habilidades para el dibujo realista no son importantes, y aunque es cierto que el arte contemporáneo no necesita una gran habilidad para el dibujo y que muchos artistas han producido un buen arte sin saber dibujar, no es menos cierto que la habilidad para el dibujo realista jamás ha bloqueado las fuentes de la creatividad, que se cultivan por otros caminos diferentes , y sí representan a mi entender una reducción de opciones. Al contemplar el arte moderno que se expone en los museos, que da la sensación de no necesitar de conocimientos avanzados de dibujo, los alumnos tienden a eludir esta materia y a instalarse rápidamente en estilos conceptuales, tratando de emular a los artistas con un estilo personal, único, de firma. El resultado para muchos es que acaban estancados en motivos repetitivos. Picasso dibujaba como los ángeles y su estilo fue el resultado de una opción personal en la búsqueda del ideal conceptual del artista, no de no saber dibujar.

 

Existen otros motivos a favor de la conveniencia de saber dibujar: los últimos descubrimientos en el campo de la investigación de los procesos cerebrales, como bién señala y argumenta Betty Edwards en su libro "Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro", relacionan directamente el saber dibujar con la utilización del hemisferio derecho del cerebro, derivándose de este adiestramiento numerosos beneficios añadidos. Yo he podido comprobar en mis años como profesor de dibujo que los alumnos que "saben" dibujar de manera innata (los que utilizan el hemisferio derecho, aunque sin saberlo) no solo dibujan bién, sino que destacan también en muchas otras areas de estudio. Se les da bién las "mates", los idiomas, la música, etc., ya que el adiestramiento de esta parte del cerebro redunda en beneficio de toda la persona. A este tema dedicaremos algunos capítulos y ejercicios