Un mundo maravilloso.

 Las focas arpa o de Groenlandia paren a sus crías en los hielos del Golfo de San Lorenzo, en la costa atlántica de Canadá, a finales del invierno. Es entonces cuando hacen su aparición los cazadores canadienses, que llevan matando estos animales desde hace siglos. Unos 6.000, entre los esquimales o inuits y el resto de pueblos costeros que, según Canadá, obtienen el 35% de sus ingresos anuales con este recurso. Aprovechan la difícil movilidad de estos animales sobre el hielo y su incapacidad en muchos casos para nadar y los cazan en su gran mayoría a tiros, excepto un 3% que se logra a la manera tradicional: a golpe de hakapik, un garrote con gancho en la punta para voltear el cadáver y desollarlo con más facilidad. Este instrumento ha sido y es cuestionado por su crueldad.
 
 
 
 

 

Abrigos y Omega 3
Por ley, el cazador debe golpear al animal -sólo si ya ha perdido su manto blanco- en la cabeza y siguiendo tres pasos: aturdimiento, pérdida de conciencia y desangrado. Sólo entonces, cuando ha comprobado que la foca está muerta, puede quitarle la piel, para hacer abrigos, y su correspondiente capa de grasa, que se empleará con fines cosméticos y medicinales o nutricionales -como cápsulas de Omega 3-. La mayoría se exporta a China, Noruega y Dinamarca.
 
la verdad.es
 

            


                                        

                                            

   

  

 

 

 

 Estamos destruyendo el ecosistema, quizá porque no entendamos

 el funcionamiento de la naturaleza, no somos conscientes hasta qué

 punto la vida humana depende de él.  


 

 

 

 

Comentarios :

Imagen de Ada

Ayyyy!!!!!

De qué mala leche me ponen estas cosas, Pepa.   No comprenderé nunca cómo puede haber gente capaz de hacer sufrir a otro ser vivo.  ¿Tan difícil resulta ponerse en  el lugar "del otro"?

Imagen de Pepa

Es una pena

Pues si Adelis, a mi me desesperan estas cosas, no entiendo que alguien se pueda poner un cadaver encima. Y fíjate, se me ha olvidado poner que el manto blanco lo pierden a los catorce dias, con lo cual, a los catorce dias ya las pueden torturar...no he querido poner fotos de las matanzas, que las tengo, porque pueden herir la sensibilidad de algunas personas y tampoco es necesario...pero es escalofriante. La pena es que no nos damos cuenta de que el mal que estamos haciendo lo sufrirán nuestros descendientes, les dejamos un mundo siniestro, con lo precioso que es...en fin, yo de momento solo puedo participar en la limpieza de rios y en plantar algunos arbolitos...ya me gustaría poder hacer más...de verdad que es algo que me preocupa mucho. Besets.