ClaraCristina
Forero Mayor   Mensajes: 1240 Registrado: 20/3/2008 Estado: Desconectado
|
enviado el 5/5/2008 a las 23:40 |
El Centro Pompidou rastrea las huellas de lo sagrado en el arte
contemporáneo
Gran exposición en el Centro Pompidou, «Traces su sacré (Rastros de lo
sagrado)», consagrada a rastrear las huellas de un proceso capital en la
historia de la vida moral: la supervivencia insondable de lo sagrado,
espiritual, religioso, carnal, trágico, histórico, visible e invisible en
la historia del arte del siglo XX. Desde que Max Weber avanzase su
legendaria tesis del «desencantamiento del mundo», el «exilio de Dios» y el
«destierro de lo religioso» era un lugar común pensar que el gran arte se
había alejado definitivamente de muy diversas formas de trascendencia. Y se
pensaba que la historia ya tradicional de las vanguardias artísticas
confirmaba ese alejamiento de la cultura y las artes de lo sagrado.
«Traces du sacré» prolonga una ya muy larga serie de grandes exposiciones
internacionales consagradas a rastrear y revelar la permanencia intacta de
muchas manifestaciones de lo sagrado, en todas las artes y, en particular,
en la pintura y la escultura del siglo XX. La propuesta de Jean de Loisy y
Angela Lampe quizá no satisfaga a muchas sensibilidades. Muchos
especialistas y una parte del gran público quizá consideren «chocantes»
algunas manifestaciones de lo sagrado expresamente profanas y carnales. Y,
al mismo tiempo, la exposición ha dejado fuera muchas otras manifestaciones
tradicionalmente relacionadas con el gran arte religioso.
Sin embargo, la muestra comienza por tener una dimensión pedagógica
esencial: lo sagrado está ahí, bien presente en la evolución más palmaria
de todas las artes del siglo XX. Picasso retoma del gran arte sacro el tema
esencial de la Crucifixión. Ernst imagina a María castigando al niño Jesús
con los azotes debidos a un niño mal educado. Stravinsky retoma el tema
griego de la consagración sacra de la primavera. Los especialistas quizá
pudieran matizar la infinitud de las proposiciones de Jean de Loisy, que
propone un recorrido temático y temporal bastante ecuménico: la huella de
lo divino condenado al exilio y el destierro, a través de obras de
Friedrich, Carl Gustav Carus y Munch, entre muchos otros; la nostalgia de
lo infinito, ilustrada a través de Redon, De Chirico, Malevitch y Brancusi;
los grandes iniciados en misterios de muy distintas tradiciones ocultistas,
a las que pertenecieron Duchamp, Mondrian, Steiner y Akseli Gallen Galleta;
el «diálogo con lo invisible» que intentaron el mismo Duchamp, Kandinsky y
Giacometti; las «revelaciones cósmicas» de Klint, Lesage y Mullican; las
«elevaciones» de Brancusi, Picasso y Delaunay; el sueño de un hombre nuevo
al que sucumbieron Klee, Chagall y Dix...
Sin olvidar muchas otras manifestaciones de lo sagrado, a través de la
búsqueda de lo absoluto (Mondrian, Malevitch), la búsqueda del Edén (Arp,
Klee), las «danzas sagradas» (Rodin, Nikinsky, Derain, Nolde), incluso las
«espiritualidades paganas» de Picasso, Breton, Nolde o Aby Warburg.
A título personal, no olvidaré que grandes maestros como Werner Tübcke o
Ramón Gaya incluso volvieron a los temas religiosos tradicionales: pintura
de murales en iglesias, diálogo con la imaginería clásica.
Nada más lejos que una imaginaria y conservadora «vuelta al orden». Los más
grandes maestros del arte más resueltamente contemporáneo también dialogan
con lo sagrado. Bill Viola se sirve del «Cántico espiritual», de San Juan
de la Cruz, para realizar algunos de sus vídeos más legendarios. Y Rothko
llegó a imaginar un espacio museístico personal consagrado a la meditación.
Dirigida al gran público, con una expresa voluntad ecuménica, esta
exposición no propone soluciones ni respuestas definitivas. Bien al
contrario: multiplica las dudas, incertidumbres y vías de exploración.
Y el gran arte del siglo XX ofrece incontables vías de exploración: buena
parte del legado más hondo de Marcel Duchamp está asociado a las
tradiciones esotéricas; los surrealistas aspiraban a «dialogar con los
espíritus» (¡a través de las mesas camilla..!); el diálogo con las
tradiciones orientales (budismos, etc.) es un capítulo mayor de todo el
arte moderno en Europa y las Américas; el descubrimiento de la
espiritualidad primitiva está muy presente en Picasso: ¡las Señoritas de
Aviñón han sido interpretadas como un exorcismo..!

Incertidumbres
Hay manifestaciones y diálogos más convencionales. Tübcke terminó pintando
iglesias, en Leipzig; Pierre Soulages acaba de terminar las vidrieras de la
abadía de Conques, como Gerhard Richter ha trabajado durante muchos años en
las vidrieras de la catedral de Colonia. Juan XXIII fue inmortalizado por
un escultor como Giacomo Manzú.
George Steiner nos recordaba hace años que no era evidente, para él, la
posibilidad de un gran arte sin trascendencia: la Comedia dantesca o los
frescos de Arezzo son indisociables de la historia de la espiritualidad del
hombre occidental. «Traces su sacré» sólo aborda en escorzo tan graves
problemas, indisociables de la vida moral. Pero sí plantea nuevas
incertidumbres sobre el carácter sagrado del erotismo (como querían
Bataille y Balthus), la dimensión sacra de distintas espiritualidades
(judías, musulmanas, budistas). El carácter profano, trágico, de grandes
temas del arte religioso: Picasso y Bacon pintan crucifixiones, que vienen
del arte religioso para adentrarse por la selva oscura de la historia más
trágica del hombre del siglo XX.
JUAN PEDRO QUIÑONERO, CORRESPONSAL PARÍS.
____________________ Mi galería
Mi primo y yo...nada como la familia...
http://es.youtube.com/watch?v=G3QP5LdP6nM&feature=related
a> |
| |
| |
kristal
Forero Mayor   Mensajes: 1656 Registrado: 26/12/2007 Estado: Desconectado
|
enviado el 6/5/2008 a las 08:16 |
Recuerdo hace
muchos años la moda del Cristo de Dali en joyeria, se vendían como
rosquillas...
Al igual que un cuadro en esmalte con la obra de sú Cristo

EL CRISTO DE SAN JUAN
SALVADOR DALI
Hacía muchos años que no veía esta obra , pero en su momento "me calaría "
ya que tengo algo empezado de hace tres años y sin terminar....con un
Cristo en el cielo y.. abajo la playa con una barca... je je je ahora me
resulta curioso... ____________________ Mi galería
No pretendas encontrar, ni tan siquiera una aprediz de pintora. Solo
alguien que disfruta garabateando un lienzo.
|
| |
|