RobotSpiritual
Forero Mayor   Mensajes: 751 Registrado: 4/4/2008 Estado: Conectado
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enviado el 26/8/2008 a las 04:45 |

Había una vez una viuda que tenía dos hijas. La mayor era muy parecida a
ella, tanto en apariencia como en carácter, de modo que quien conociera a
la hija, conocía a la madre. Ambas eran tan desagradables y orgullosas, que
nadie podía vivir con ellas. La menor, que era como una copia de su padre
en su dulzura de temperamento y virtudes, era además una de las más bellas
muchachas jamás conocidas. Y como es natural que la gente ame a quienes se
le parecen, esta madre tenía preferencia por la hija mayor, y al mismo
tiempo, cierta adversión por la menor. Así que siempre la tenía en la
cocina trabajando continuamente.
Entre otras cosas, esta desafortunada joven tenía que ir dos veces al día a
traer agua como a dos kilómetros de distancia, y traerla en una vasija
grande. Un día, cuando ella estaba en la fuente, se le acercó una pobre
mujer, quien le rogó que le diera de beber.
-"Oh, claro, con todo mi corazón, bendita señora."- dijo la joven.
Y sumergiendo la vasija en la fuente, sacó un poco del agua clara y se la
dió a la señora, sosteniéndole la vasija todo el tiempo, para que pudiera
beber más fácilmente.
Habiendo terminado de beber, la buena señora le dijo:
-"Eres tan linda, tan buena y cortés, que no puedo dejar de ayudarte si no
es otorgándote un don muy especial."- pues ésta era un hada, que había
tomado la figura de una pobre campesina, para ver cuan civilizada y que
buenas maneras poseía esta joven.
-"Yo te daré el don"- continuó el hada, -"para que a cada palabra que
pronuncies, saldrá de tu boca ya sea una flor o una joya."-
Cuando esta bella joven regresó a casa, su madre la reprendió por haber
tardado tanto en la fuente.
-"Te pido perdón, querida mamá"- dijo la pobre muchacha, -"por no haber
sido más rápida."-
Y pronunciando esas palabras, salieron de su boca dos rosas, dos perlas y
dos grandes diamantes.
-"¿Qué es lo que estoy viendo?"- dijo la madre toda confundida.
-"¡Pareciera que flores, perlas y diamantes salen de la boca de esta
muchacha! ¿Cómo ha sucedido eso, mi hijita?"-
Esta era la primera vez que ella la llamaba "mi hijita".
La muchacha le contó francamente todo el suceso, sin que cesaran de salir
flores y joyas de su boca.
-"¡Maravilloso!"- gritó la madre, -"debo enviar a mi muy querida hija allá.
¡Fanny, ven a ver lo que sale de la boca de tu hermana cada vez que habla!
¿No te gustaría, querida, recibir el mismo regalo? Sólo tienes que ir a la
fuente, sacar agua con el recipiente, y cuando una pobre campesina te pida
agua para beber, se la das con toda cordialidad."-
-"Ya quisiera yo verme yendo a la fuente a traer agua."- dijo
despectivamente esta malcriada creatura.
-"Insisto en que debes ir"- dijo la madre, -"y ahora mismo."-
Ella fue, pero refunfuñando todo el camino, y llevando con ella el mejor
recipiente de plata de la casa.
No más había llegado a la fuente, cuando vio que salía del bosque una dama
magníficamente vestida, quien se acercó a ella, y le pidió que le diera de
beber. Esta dama era la misma hada que se le presentó a su hermana, pero
ahora venía con la apariencia y vestiduras de una princesa, para ver hasta
donde llegaba la rudeza de esa muchacha.
-"¿Es que he venido aquí"-dijo la altanera y malcriada joven, -"sólo para
darte de beber, eh? ¿Supongo que esta vasija de plata fue traída acá para
deleite de su majestad, o no? Sin embargo puedes beber de él, si así lo
crees."-
-"No eres nada amable."- contestó el hada, sin enojo. -"Pues bien, ya que
eres tan insolente, te doy el don especial de que por cada palabra que
pronuncies, saldrá de tu boca, ya sea una culebra o un sapo."-
Tan pronto como la madre la vio regresar, le gritó:
-"¿Y bien, hija?"-
-"¿Bien qué, madre?"- contestó la infeliz muchacha, saliéndole de su boca
dos serpientes y un sapo.
-"¡Oh, por piedad!"- gritó la madre, -"¿Qué es lo que veo? Fue tu hermana
la causante de todo esto, pero ya la pagará."- e inmediatamente corrió a
castigarla. La pobre joven se alejó rápidamente de ella, y se fue a
esconder al bosque vecino.
El hijo del rey, que regresaba de una persecusión de cacería, la encontró,
y viéndola tan hermosa, le preguntó que qué hacía allí y por qué estaba
llorando.
-"¡Caray, señor!, mi madre me ha forzado a salir de casa."-
El hijo del rey, cuando vio que cinco o seis perlas, y muchos diamantes
salían de su boca, le pidió que le dijera cómo había sucedido eso. Ella le
contó toda la historia. El hijo del rey se enamoró de ella, y considerando
que tal don era mucho más valioso que lo que cualquier obsequio de bodas
pudiera traer, la llevó de inmediato al palacio del rey, su padre, y allí
se casaron.
Y en cuanto a la otra hermana, se hizo cada vez más despreciable, tanto que
su madre terminó echándola puerta afuera. La miserable muchacha, después de
mucho deambular, fue recibida en una casa como criada, pero con la
condición de nunca jamás pronunciar una sola palabra.
Enseñanza:
Verdaderamente, las palabras pronunciadas por las personas bondadosas y
amables, son siempre lindas flores y preciosas joyas.
Por el contrario, las palabras pronunciadas por personas despreciativas y
altaneras, son siempre hirientes, horribles y miserables, como verdaderos
monstruos.
 ____________________ Lo que se hace por amor está más allá del Bien y del Mal.
Nietzsche |
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kristal
Forero Mayor   Mensajes: 1772 Registrado: 26/12/2007 Estado: Desconectado
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enviado el 26/8/2008 a las 09:19 |
Robot es un relato muy bonito pero... solo eso un cuento de hadas.
Un abrazo ____________________ Mi galería
No pretendas encontrar, ni tan siquiera una aprediz de pintora. Solo
alguien que disfruta garabateando un lienzo.
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