diamantina
Forero Mayor   Mensajes: 359 Registrado: 21/5/2006 Estado: Desconectado
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enviado el 26/9/2006 a las 03:32 |
...con cariño y admiración. Saludos. Melba.
El velo de la reina Mab
Rubén Darío (Nicaragua) (1867-1916)
La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro
coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminando sobre un rayo de
sol, se coló por la ventana de una buhardilla donde estaban cuatro hombres
flacos, barbudos e impertinentes, lamentándose como unos desdichados.
Por aquel tiempo, las hadas habían repartido sus dones a los mortales. A
unos habían dado las varitas misteriosas que llenan de oro las pesadas
cajas del comercio; a otros unas espigas maravillosas que al desgranarlas
colmaban las trojes de riqueza; a otros unos cristales que hacían ver en el
riñón de la madre tierra, oro y piedras preciosas; a quiénes cabelleras
espesas y músculos de Goliat, y mazas enormes para machacar el hierro
encendido; y a quiénes talones fuertes y piernas ágiles para montar en las
rápidas caballerías que se beben el viento y que tienen las crines en la
carrera.
Los cuatro hombres se quejaban. Al uno le había tocado en suerte una
cantera, al otro el iris, al otro el ritmo, al otro el cielo azul.
***
La reina Mab oyó sus palabras. Decía el primero:
-¡Y bien! ¡Heme aquí en la gran lucha de mis sueños de mármol! Yo he
arrancado el bloque y tengo el cincel. Todos tenéis, unos el oro, otros la
armonía, otros la luz; yo pienso en la blanca y divina Venus que muestra su
desnudez bajo el plafond color de cielo. Yo quiero dar a la masa la línea y
la hermosura plástica; y que circule por las venas de la estatua una sangre
incolora como la de los dioses. Yo tengo el espíritu de Grecia en el
cerebro, y amo los desnudos en que la ninfa huye y el fauno tiende los
brazos. ¡Oh Fidias! Tú eres para mí soberbio y augusto como un semi-dios,
en el recinto de la eterna belleza, rey ante un ejército de hermosuras que
a tus ojos arrojan el magnífico chitón, mostrando la esplendidez de la
forma, en sus cuerpos de rosa y de nieve. Tú golpeas, hieres y domas el
mármol, y suena el golpe armónico como un verso, y te adula la cigarra,
amante del sol, oculta entre los pámpanos de la viña virgen. Para ti son
los Apolos rubios y luminosos, las Minervas severas y soberanas. Tú, como
un mago, conviertes la roca en simulacro y el colmillo del elefante en copa
del festín. Y al ver tu grandeza siento el martirio de mi pequeñez. Porque
pasaron los tiempos gloriosos. Porque tiemblo ante las miradas de hoy.
Porque contemplo el ideal inmenso y las fuerzas exhaustas. Porque a medida
que cincelo el bloque me ataraza el desaliento.
***
Y decía el otro:
-Lo que es hoy romperé mis pinceles. ¿Para qué quiero el iris, y esta gran
paleta del campo florido, si a la postre mi cuadro no será admitido en el
salón? ¿Qué abordaré? He recorrido todas las escuelas, todas las
inspiraciones artísticas. He pintado el torso de Diana y el rostro de la
Madona. He pedido a las campiñas sus colores, sus matices; he adulado a la
luz como a una amada, y la he abrazado como a una querida. He sido adorador
del desnudo, con sus magnificencias, con los tonos de sus carnaciones y con
sus fugaces medias tintas. He trazado en mis lienzos los nimbos de los
santos y las alas de los querubines. ¡Ah, pero siempre el terrible
desencanto! ¡El porvenir! ¡Vender una Cleopatra en dos pesetas para poder
almorzar!
¡Y yo, que podría en el estremecimiento de mi inspiración, trazar el gran
cuadro que tengo aquí adentro...!
***
Y decía el otro:
-Perdida mi alma en la gran ilusión de mis sinfonías, temo todas las
decepciones. Yo escucho todas las armonías, desde la lira de Terpandro
hasta las fantasías orquestales de Wagner. Mis ideales, brillan en medio de
mis audacias de inspirado. Yo tengo la percepción del filósofo que oyó la
música de los astros. Todos los ruidos pueden aprisionarse, todos los ecos
son susceptibles de combinaciones. Todo cabe en la línea de mis escalas
cromáticas.
La luz vibrante es himno, y la melodía de la selva halla un eco en mi
corazón. Desde el ruido de la tempestad hasta el canto del pájaro, todo se
confunde y enlaza en la infinita cadencia. Entre tanto, no diviso sino la
muchedumbre que befa y la celda del manicomio.
***
Y el último:
-Todos bebemos del agua clara de la fuente de Jonia. Pero el ideal flota en
el azul; y para que los espíritus gocen de su luz suprema, es preciso que
asciendan. Yo tengo el verso que es de miel y el que es de oro, y el que es
de hierro candente. Yo soy el ánfora del celeste perfume: tengo el amor.
Paloma, estrella, nido, lirio, vosotros conocéis mi morada. Para los vuelos
inconmensurables tengo alas de águila que parten a golpes mágicos el
huracán. Y para hallar consonantes, los busco en dos bocas que se juntan; y
estalla el beso, y escribo la estrofa, y entonces si veis mi alma,
conoceréis a mi Musa. Amo las epopeyas, porque de ellas brota el soplo
heroico que agita las banderas que ondean sobre las lanzas y los penachos
que tiemblan sobre los cascos; los cantos líricos, porque hablan de las
diosas y de los amores; y las églogas, porque son olorosas a verbena y a
tomillo, y al sano aliento del buey coronado de rosas. Yo escribiría algo
inmortal; mas me abruma un porvenir de miseria y de hambre...
***
Entonces la reina Mab, del fondo de su carro hecho de una sola perla, tomó
un velo azul, casi impalpable, como formado de suspiros, o de miradas de
ángeles rubios y pensativos. Y aquel velo era el velo de los sueños, de los
dulces sueños que hacen ver la vida de color de rosa. Y con él envolvió a
los cuatro hombres flacos, barbudos e impertinentes. Los cuales cesaron de
estar tristes, porque penetró en su pecho la esperanza, y en su cabeza el
sol alegre, con el diablillo de la vanidad, que consuela en sus profundas
decepciones a los pobres artistas.
Y desde entonces, en las buhardillas de los brillantes infelices, donde
flota el sueño azul, se piensa en el porvenir como en la aurora, y se oyen
risas que quitan la tristeza, y se bailan extrañas farándolas alrededor de
un blanco Apolo, de un lindo paisaje, de un violín viejo, de un amarillento
manuscrito.
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Ada
Forero Mayor   Mensajes: 1570 Registrado: 3/6/2005 Estado: Desconectado
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enviado el 26/9/2006 a las 08:58 |
| Gracias Melba, por el trocito que me corresponde. ____________________ Mi galería
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Marjory
Forero Mayor   Mensajes: 1001 Registrado: 4/8/2006 Estado: Desconectado
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enviado el 26/9/2006 a las 10:04 |
Tu siempre tan atenta, gracias Melba |
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REBECA
Forero Mayor   Mensajes: 1240 Registrado: 3/5/2005 Estado: Desconectado
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enviado el 26/9/2006 a las 10:30 |
Precioso Melba. Gracias por el relato. ____________________ Mi
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lisbeth
Forero Mayor   Mensajes: 109 Registrado: 17/5/2006 Estado: Desconectado
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enviado el 26/9/2006 a las 16:26 |
| Muy lindo Melbita. saludos ____________________ Mi
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TERESA
Forero Mayor   Mensajes: 1806 Registrado: 15/1/2005 Estado: Desconectado
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enviado el 29/9/2006 a las 11:04 |
MUCHAS GRACIAS ____________________ Galeria
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