diamantina - 30/1/2007 a las 17:09
Cierto empresario tenía dudas sobre el comportamiento de su más fiel
colaborador. Cada mañana, desaparecía de su despacho sin avisar y
regresaba casi siempre a la misma hora, sin motivo aparente y sin dar
explicación.
El empresario, ante la duda y por respeto a la firme amistad personal que
le unía a su empleado, optó por no preguntarle y, en cambio, contrató los
servicios de un detective para que le siguiera.
Al cabo de unas semanas, el detective se presentó con la información
obtenida.
-Es muy simple. le dice. Su empleado, sale del despacho, se va a su casa,
se acuesta con su mujer, y luego regresa a su trabajo.
El empresario respira y dice:
- Menos mal, yo creía que estaba en contacto con la competencia y le pasaba
información. No es tan grave como parecía, observó.
Sin embargo el detective le preguntó:
- ¿Le importaría que le tutee?
El empresario contestó que no, al contrario, lo tomaría como señal de
confianza. Entonces el detective le explicó:
- Mira, te lo cuento de nuevo: 'tu' empleado, sale del despacho, se va a
'tu' casa, se acuesta con 'tu' mujer y luego regresa a su trabajo...
jorgemateos - 31/1/2007 a las 20:15
Ja, ja , ja, Melba, muy bueno, lo que cambia una sola palabra.
Ada - 31/1/2007 a las 21:46
Muy bueno,
Melba....
diamantina - 31/1/2007 a las 23:38
Queridos amigos, celebro les haya gustado. Hasta otra historia. Un
abrazo. Melba
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