ClaraCristina - 1/6/2008 a las 16:29
PUNTILLISMO
O DIVISIONISMO (Neoimpresionismo)
Como su propio nombre indica, esta técnica consiste en pintar a base de
pequeños puntos de color puro. En la octava exposición del impresionista de
1886, se dio la primera alternativa a la crisis de los lenguajes. El cambio
de Impresionismo a Puntillismo se debió a las aportaciones científicas y
teóricas. Félix Feneon ya habló de "Impresionismo Científico" y Chevreul
aportó su obra escrita Libro sobre la complementaridad de los colores.
Los estudiosos de estas cuestiones se multiplican, Charles Henry descifra
el efecto de colores y líneas en el espectador en su Tratado sobre la
estética científica.
Ahora la Naturaleza hay que verla con los ojos de la mente. Hay que
superar la concepción retiniana para incidir en una más conceptual. Este es
el punto de partida para el arte abstracto posterior.
• Diferencias con respecto al Impresionismo:
• La imagen adquiere una entidad desconocida
• La obra parte del "plein air", pero a diferencia del Impresionismo se
termina en el taller.
• Se recupera la división entre obra definitiva y boceto.
• Las figuras en el espacio adquieren monumentalidad y rigidez, lo que
potencia la pérdida de la espontaneidad. Algunos han apuntado que esta
rigidez podría recordar a la del primer quattrocento de Piero della
Francesca.
• Hay una marcada tendencia a la esquematización de formas y a los
volúmenes simplificados.
• Da la sensación de que la luz emana de los cuerpos. En el Impresionismo
el procedimiento era a la inversa, ya que la luz era la que incidía sobre
los cuerpos.
• Se establecen conexiones con el Simbolismo.
• Representantes:
• Seurat
• Signac
*Otros seguidores son: Pissarro, Henry Edmond Cross, Regoyos... aunque
en ellos ya no puede hablarse de un Puntillismo puro, ya que se permiten
pintar en comas o colocando las pinceladas en líneas paralelas, habiendo
dado previamente una capa unificada de color.
Cada autor debe ser considerado como entidad independiente, ya que
cada uno se ve influenciado por una o varias tendencias diferentes.

Palacio Papal de Avigñon - Signac
El Circo - Seurat.
artex51 - 1/6/2008 a las 16:51
Interesante Clara. Fue una fase de experimentación y desligamiento del
Impresionismo, pero seguían con lo fundamental en lo referente al color.
Cada pincelada se equilibraba con su complementario. Tampoco renunciaron a
los azules y amarillos clásicos .Mi favorito Signac.Gracias
Melip - 1/6/2008 a las 17:24
Las islas de oro de H.E. Cross
A pesar de que el motivo del lienzo sean por supuesto las islas, Cross ha
eliminado todos los elementos pintorescos y se ha concentrado en los
efectos de luz sobre el color. Los distintos elementos del paisaje se
forman en tres bandas alargadas de color: la arena, el mar y el cielo.
Manteniendo la técnica Neo-impresionista ha usado pinceles redondos de
distintos tamaños desde los golpes en primer término a los puntos diminutos
del horizonte, ajustando el espacio para crear efecto de perspectiva. El
horizonte recorriendo la composición desde un lugar tan elevado es una
referencia directa al arte japonés de Ukiyo-e.
Pueblo con campanario de H. Petitjean
Es una acuarela, que podemos ver en el museo Thyssen de Madrid.
El campanario, aislado sobre un pequeño cerro al pie del cual se adivinan
algunas casas, está enmarcado a ambos lados por los árboles que bordean la
carretera del pueblo y se destaca claramente sobre las colinas del fondo.
Una vez más, el artista simplifica la composición cromática separando los
elementos del paisaje en grandes zonas de tonalidades perfectamente
definidas: las copas de los árboles y el triángulo de la carretera en
primer término, enmarcado por las sombras azules de los árboles; luego el
amarillo solar de un trigal y el azul más pálido de las colinas en la
lejanía. Las sinuosas líneas de los troncos y de las ramas, las pinceladas
más arrebatadas que plasman el f ollaje, introducen una ligera sensación de
movimiento en esta composición al mismo tiempo serena y geométrica. La
dispersión de los puntitos de colores suscita una vibración general,
reforzada por la elección cromática. Las tonalidades claras, realzadas
mediante algunos toques de colores puros -amarillo, rojo y azul- que animan
esta composición tan clásica crean una ilusión de luz y movimiento. Por
todo ello, esta acuarela es paradigmática del encanto del arte del tímido y
modesto Petitjean.
Fuentes:
- Museo Thyssen
- Museo Orsay
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