Melip - 6/5/2008 a las 17:43
El Romanticismo es un movimiento cultural y político originado en
Alemania y en el Reino Unido a finales del siglo XVIII como una reacción
revolucionaria contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo,
dándole importancia al sentimiento. Su característica fundamental es la
ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de reglas
estereotipadas. La libertad auténtica es su búsqueda constante, por eso es
que su rasgo revolucionario es incuestionable. Debido a que el romanticismo
es una manera de sentir y concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo
es que se presenta de manera distinta y particular en cada país donde se
desarrolla; incluso dentro de una misma nación se desarrollan distintas
tendencias proyectándose también en todas las artes.
El primer período del romanticismo (1770-1820) se desarrolla en paralelo
con el neoclasicismo (1760-1800) o más bien en oposición a esta corriente.
En efecto, allí donde el neoclasicismo propone una belleza ideal, el
racionalismo, la virtud, la línea, el culto a la Antigüedad clásica y al
Mediterráneo, el romanticismo se opone y promueve el corazón, la pasión, lo
irracional, lo imaginario, el desorden, la exaltación, el color, la
pincelada y el culto a la Edad Media y a las mitologías de la Europa del
Norte.
La obra de Turner, Light and Colour (Luz y Color) (Teoría de
Goethe) - (La mañana después del Diluvio - Moisés escribiendo el Libro del
Génesis), ejemplifica esta oposición. Esta pintura se caracteriza por un
torbellino sensual de colores y de luz en torno a un personaje o persona
que no podría identificarse sin conocer el título.
Pero el romanticismo no puede sólo definirse en términos de oposición, pues
desarrolló sus propias características:
El individualismo, el sentimentalismo, el misticismo
Charles Baudelaire (principalmente escritor, pero también crítico de
arte), con motivo del Salón de Pintura de 1846, declaró:
«El romanticismo no se halla ni en la elección de los temas ni en su
verdad exacta, sino en el modo de sentir. Para mí, el romanticismo es la
expresión más reciente y actual de la belleza. Y quien dice romanticismo
dice arte moderno, es decir, intimidad, espiritualidad, color y tendencia
al infinito, expresados por todos los medios de los que disponen las
artes».
Delacroix dijo que el romanticismo era «la libre manifestación
de sus impresiones personales». El romanticismo defiende la
superioridad del sentimiento sobre la razón, y por ello exalta la
sensibilidad, la imaginación y las pasiones. Más que como un estilo
pictórico, ha de concebirse como un movimiento social y espiritual.
El individualismo propio de la época hizo que, por vez primera, los
pintores no trabajasen de encargo, sino conforme los dictados de su
imaginación, expresándose a través de la pintura, buscando pintar sus ideas
y sentimientos personales.
Centró su atención en el paisaje y la naturaleza, así como la figura humana
y la supremacía del orden natural por encima de la voluntad de la
Humanidad. Se sigue una filosofía panteísta (véase Spinoza y Hegel). Es una
concepción opuesta a los ideales ilustrados, pues ve el destino de la
humanidad bajo una luz más trágica o pesimista. La idea que los seres
humanos no están por encima de las fuerzas de la Naturaleza entra en
contradicción con los ideales de la Antigua Grecia y del Renacimiento, en
los que la Humanidad estaba por encima de todas las cosas y era dueña de su
destino. Este pensamiento llevó a los artistas románticos a representar lo
sublime, iglesias en ruinas, naufragios, masacres y locura.
La pintura romántica apela al subjetivismo y la originalidad. Se inspira en
escenas violentas como en La carga de los Mamelucos de Goya, tiene
un gusto por el dramatismo, que utiliza para remover el sentimiento del
público.
En cuanto la expresión, utiliza con frecuencia fuertes contrastes de luz
y sombra (claroscuro). El colorido es característico del romanticismo,
pues prevalece sobre el dibujo, que asume un papel secundario. La pincelada
se hizo visible, impetuosa. El empaste es en general grumoso y espeso, de
manera que la pintura adquirió una naturaleza táctil que reforzaba su
carácter de creación impulsiva y espontánea. A veces el acabado del cuadro
tiene un aspecto de esbozo.
En cierto sentido, al hablar del romanticismo se puede hablar de un
neo-barroco, por el movimiento, la tensión, el empuje, los contrastes y los
colores de estos cuadros. Son, en general, pintores barrocos los que
influyen a los pintores románticos: la huella de Caravaggio es evidente en
Géricault, mientras que Rubens influye en Gros y en
Delacroix. Ello no elimina que en casos concretos otros sean los
pintores que influyeron: así los nazarenos pretenden acercarse a los
primitivos italianos como Fra Angélico, Gérard a Leonardo y,
finalmente, Prud'hon se ve influido por el manierista Correggio.
Los temas que preferían los románticos se evidencian en los géneros que
cultivaron. Así, el tema de la naturaleza hizo que los paisajes se
convirtieran en un género mayor, cuando hasta entonces era considerado
menor o mero fondo decorativo para las composiciones de figuras. No se
trataba de descripciones topográficas, sino de expresar emociones humanas a
través del paisaje. Es en Gran Bretaña donde el paisaje experimentó el
cambio radical. También alcanzó cierto desarrollo la pintura animalista,
esto es, la que representaba animales, tanto salvajes como domésticos, si
bien con tendencia a mostrarlos fieros, por lo que se pintaron numerosos
cuadros reflejando actividades como la caza, y animales como el león o el
caballo, siendo este último el animal fetiche de Géricault. Otro género que
cobró importancia fue la pintura costumbrista, que reflejaba los tipos y
personajes populares.
El tratamiento de las figuras procura ser realista. Así, cuidan de que la
ropa de los personajes se corresponda con la época histórica que pretenden
representar o con el lugar en que tiene lugar la escena (por ejemplo,
Oriente en los cuadros orientalistas). Si el cuadro lo requiere, no evitan
pintar personas heridas, deformes o muertas, llegando a recurrir al
depósito de cadáveres para poder conocer y reflejar más verosímilmente a
los muertos; así lo hizo Géricault cuando pintó La balsa de la
Medusa.
Las técnicas usadas variaron. Predominó la pintura al óleo sobre lienzo, de
variados tamaños, inclinándose los franceses, en general por los de grandes
dimensiones. Pero también se utilizó la acuarela, técnica preferida por
muchos pintores ingleses, y que era especialmente útil para aquellos
pintores que viajaban. El dibujo experimentó cierto auge, debido a la
facilidad con que expresaba el mundo interior del artista. La pintura al
fresco intentó ser recuperada por los nazarenos.
Muchos dibujos y pinturas alcanzaron una gran difusión gracias a medios de
reproducción como la litografía, la aparición de prensas metálicas y el
renacimiento del grabado en madera. En el aguafuerte destacó la figura de
Goya. Gracias a estos medios, a través de periódicos y revistas, se
popularizaron numerosas imágenes, al alcance de todo el público.
Melip - 6/5/2008 a las 18:41
La Balsa de la Medusa de Géricault
Luz y Color (La mañana después del diluvio, Moisés escribiendo el Libro
del Génesis) de Turner
Melip - 6/5/2008 a las 19:10
Períodos:
Prerromanticismo: 1770-1820
Arranca del rococó, con su exaltación de las ruinas, de la asimetría y su
visión idílica del paisaje. Este período se caracteriza por el hecho de que
se desarrolla en paralelo con el neoclasicismo. La factura sigue siendo
neoclásica, pero los temas son románticos: se busca expresar sentimientos
personales, predominando el sentimiento sobre la razón y se exalta lo
esotérico y misterioso, representando cementerios, escenas nocturnas,
tormentas o fantasmas.
Inglaterra
En su origen, el romanticismo es una corriente literaria cuyas obras
influyeron en los pintores, que contribuyeron a extender esta corriente a
otras artes.
En Inglaterra, esta influencia procede sobre todo de una obra de James
Macpherson, Poemas de Ossian (1760). Esta obra entusiasmó a toda
Europa y, en particular, a Goethe, Napoleón, e Ingres. El ossianismo
inspiró composiciones irracionales e imaginarias, bañadas por una luz
difusa, con contornos desdibujados y figuras en forma de racimo.
Los pintores y dibujantes ingleses de la primera época se caracterizaron
por una búsqueda en lo inconsciente y lo irracional.
Los pintores ingleses más conocidos de esta época son Johann Heinrich
Füssli, William Blake y Thomas Girtin, destacando este
último por su contribución a la revalorización de la acuarela.
J. H. Füssli (1741-1825) abandonó sus estudios religiosos para
dedicarse a la pintura. Le interesa el neoclasicismo, pero le influye el
romanticismo. Pinta visiones híbridas y lascivas, producto de su
imaginación delirante, en las que predominan los gestos arrebatados y las
distorsiones ópticas. Una de sus obras más representativas es La
pesadilla.
Al estilo de Füssli recuerda la obra de William Blake (1757-1827), poeta y
grabador. Es una pintura de gran aliento que está influida por el
manierismo, Miguel Ángel y el arte gótico. Sus temas son literarios: la
Biblia, las obras de Shakespeare, la Divina comedia y sus propios poemas.
Se le considera predecesor del surrealismo.
Alemania
Alemania sufre la influencia del movimiento literario «Sturm und Drang»
(Tormenta e ímpetu), que defiende la sensibilidad individual sobre las
ideas del Siglo de las luces.
Los pintores alemanes importantes de esta época son Philipp Otto
Runge, Caspar David Friedrich y Karl Friedrich
Schinkel.
Un grupo de artistas va igualmente a desarrollarse, con el nombre de los
nazarenos.
Philipp Otto Runge (1777-1810) es considerado el renovador del arte
de inspiración cristiana y precursor del movimiento nazareno. Escribió una
obra sobre la metafísica de la luz y el simbolismo de los colores. Destaca
por su obra La gran mañana.
Caspar David Friedrich (1774-1840) fue un pintor de carácter
atormentado, y es considerado el representante más genuino y singular del
romanticismo alemán. Cultiva principalmente el paisaje, con ruinas góticas,
noches, cementerios, árboles nudosos y espacios helados que transmiten una
sensación de melancolía y angustia.
Finalmente, el arquitecto neoclásico Karl Friedrich Schinkel expresa
su romanticismo en la pintura. Sus temas son la Edad Media y el sentimiento
religioso exaltado dentro de la naturaleza.
Los nazarenos son un grupo de artistas salidos de la academia de
Viena, que rechazaron las teorías clásicas de Winckelmann. Inspirados por
la literatura romántica alemana, se instalan en Roma. Querían regresar al
«inicio de la pintura», evocando en sus obras la pintura italiana del siglo
XV, de manera que el arte cristiano recuperara sus formas medievales. Se
inspiran en la religión católica y en el nacionalismo.
Francia
Alemania e Inglaterra ocuparon el primer plano de la escena internacional
de la época en materia de romanticismo. Pero no fueron los únicos que
desarrollaron este arte de sentimientos turbulentos. Francia no quedó
quieta, y se inspiró en la obra de autores como Rousseau (que dijo que
su corazón y su espíritu no pertenecían más al mismo individuo),
Madame de Staël (se interesó por las almas exaltadas y melancólicas) y
Chateaubriand.
Los primeros brotes del romanticismo pictórico se deben a alumnos del
neoclásico Jacques Louis David: Anne-Louis Girodet de Roussy-Trioson
(1767-1824) fue premio de Roma en 1789. Su obra El sueño de Endimión
(1792) tiene rasgos románticos en el cuerpo del joven a la luz de la luna.
Trató temas osiánicos. Su obra más célebre es Los funerales de Atala
(1808), con un dibujo neoclásico pero con rasgos románticos en el juego de
luces, el tema modelo, la manera composición y la presencia de la cruz.
A Antoine-Jean Gros (1771-1835), a caballo entre el neoclasicismo y
el romanticismo, se le considera el padre del romanticismo francés. Fue
protegido de la emperatriz Josefina y acompañó a Napoleón en su campaña
italiana. Canta la epopeya napoleónica, pero de una manera diferente a la
de su maestro, confiriendo una dimensión dramática a sus lienzos de gran
tamaño.
Sin duda, su cuadro más famoso es Bonaparte visitando a los apestados de
Jaffa (1804, Museo del Louvre), obra clave del romanticismo al
transmitir un clima de emoción heroica y una técnica más libre. Contrastan
en este cuadro el ambiente del lazareto, oriental, exótico y sórdido, con
el héroe frío y arrogante que toca sin ningún temor la llaga de un enfermo
de peste.
François Gérard (1770-1837) adoptó un estilo híbrido entre el
neoclasicismo y el romanticismo. Sus figuras presentan un modelado liso,
pero se encuentran inmersas en unas atmósferas irreales; presenta el
patetismo sentimental de la nueva época. Destacó en el retrato (Madame
de Staël, Madame Récamier). Una de sus obras más características
es la Apoteosis de los héroes franceses muertos por la patria durante la
guerra de la Libertad (1802, Museo Nacional del Castillo de Malmaison,
Francia).
Al igual que los anteriores, Pierre Narcisse Guérin fue neoclásico
en su juventud y romántico en su madurez.
España
Ya en esta época trabajaba en España uno de los grandes nombres del
romanticismo: Francisco de Goya (1746-1828), quien a partir de 1790
y, sobre todo, durante la guerra de la independencia se consagró a temas
dramáticos, mezclando lo fantástico y lo real. La paleta clara de su
primera época se oscureció, apareciendo en ocasiones, destellos de luz.
Es uno de los pintores más potentes y visionarios, uno de los románticos
más geniales. Cuando representó los acontecimientos de la época, como la
guerra de independencia, lo hizo creando una atmósfera de pesadilla,
mezclando lo fantástico y lo real. Son obras típicamente románticas, dentro
de la producción de Goya, La carga de los mamelucos y Los
fusilamientos del 3 de mayo (1814, Museo del Prado).
Goya fue igualmente grabador, con diferentes técnicas: técnica al buril,
que da un trazo preciso muy cercano al neoclasicismo; y al
aguafuerte que es una técnica más flexible.
ClaraCristina - 6/5/2008 a las 19:14
W.Turner.
Me parece impresionante la luz y la atmosfera.
Muchas gracias Melip, es un de los movimientos que más me seducen.
Rodin en escultura.

Por poner unas muestras.
Dejaremos para otro hilo a los escritores y filósofos, Victor Hugo, Alan
Poe, Dumas,Larra,Zorrilla....Todo guarda relación para tanto esplendor.
Melip - 6/5/2008 a las 19:55
Períodos (cont.):
El apogeo del romanticismo1820-1850
A partir del año 1800 comenzó a imponerse en pintura la representación de
temas relativos a la historia moderna. Es entonces cuando empezó a
imponerse una nueva concepción del paisaje. La plenitud de los pintores
románticos se data en torno a 1824-1840.
Francia
En esta época, Alemania e Inglaterra no son ya los países pujantes en
pintura, sino Francia. Este hecho se explica por las perturbaciones
sociales y políticas que conoció este país. Era el momento de la
restauración, en el que la sociedad se siente en crisis. Lamennais definió
este desasosiego de la población, llamándolo El mal del siglo.
Pierre-Paul Prud'hon (1758-1823) es cronológicamente el primero de
los tres grandes nombres de la pintura romántica francesa. Una cierta
melancolía envuelve sus paisajes, como puede verse en su Retrato de
Josefina.
En Francia los románticos más representativos Delacroix y
Géricault.
Eugène Delacroix (1798-1863) fue un pintor apasionado que adoptó un
estilo resuelto y vigoroso. Trató con libertad el color, la pasta y la
textura superficial del lienzo. Son obras típicamente románticas La
muerte de Sardanápalo (1827) y La Libertad guiando al pueblo
(1831), ambas en el Museo del Louvre.
Théodore Géricault tiene un estilo recargado, de empaste grueso, muy
influido por la obra de Rubens. Su obra más conocida es La balsa de la
Medusa, que pintó con sólo 28 años. Trata una tragedia contemporánea
del autor con un estilo en el que destaca el claroscuro, la composición en
diagonal y el realismo con el que pintó a los muertos y agonizantes de la
balsa.
Paul Delaroche (1797-1856) y Horace Vernet (1789-1863)
representan la corriente ecléctica o pompier, en la que la sensibilidad
romántica se expresa a través de un estilo académico.
Más convencional es Eugène Devéria (1805-1865), pintor de vivas
tonalidades.
Aunque Jean Auguste Dominique Ingres es considerado heredero del
neoclasicista Jacques Louis David, gran parte de su obra contiene ya la
sensualidad del romanticismo, aunque nada de su espontaneidad. Por lo
tanto, se considera que Ingres, con sus grandes composiciones, sus retratos
y sus desnudos exóticos y orientales, es una figura intermedia, entre el
neoclasicismo y el romanticismo. En obras como El sueño de
Ossian (1812, Museo de Montauban) los ecos románticos son evidentes.
Su discípulo, el criollo Théodore Chassériau (1819-1856), presenta
igualmente la dualidad entre el clasicismo y el romanticismo. Creó un tipo
femenino nuevo, estilizado, de refinada sensualidad (Venus
Anadiomena, Susana en el baño)
Inglaterra
La pintura romántica de este período en Inglaterra se caracteriza por su
descubrimiento de la naturaleza, con sus paisajes, la luz y los colores. Se
refleja un paisaje que progresivamente está viéndose afectado por la
Revolución Industrial. Los pintores ingleses más representativos del
romanticismo son John Constable (1776-1837) y J. M. W. Turner
(1775-1851). El primero de ellos se preocupó por el estudio de la luz,
captada en sus paisajes pintados al natural, principalmente vistas de
Suffolk y estudios de nubes. Tiene un estilo muy libre que
influyó en los pintores románticos franceses.
Por su parte, Joseph Mallord William Turner dotó a sus obras de una
dimensión onírica, recurriendo a composiciones en espiral y elaborados
empastes, prevaleciendo de manera absoluta el color sobre el dibujo. Obra
característica es El barco de esclavos (Traficantes de esclavos
arrojan a los muertos y a los agonizantes por la borda - el tifón se
aproxima), 1840, Museo de Bellas Artes de Boston, así como su obra más
conocida, Lluvia, vapor y velocidad, 1844, National Gallery de
Londres.
Predecesor de Constable y Turner es el paisajista John Crome
(1768-1821).
Cabe mencionar también a John Martin (1789-1854), que cultivó un
estilo parecido al de William Blake, tratando situaciones cotidianas con un
tono apocalíptico y fantástico. Consiguió un éxito considerable en vida.
David Roberts (1796-1864), que viajó a Oriente, destacó igualmente
como paisajista.
España
Goya, fallecido en 1828 demuestra en sus obras tardías un interés
romántico por lo irracional. Destacan, en este período, las Pinturas
negras de la Quinta del Sordo (1819-1823, Museo del Prado).
Otros pintores románticos españoles:
* José Casado del Alisal
* Antonio María Esquivel, sevillano en la que el formato
académico deja entrever la atmósfera melancólica y llena de
sentimentalismo.
* Federico Madrazo
* José Gutiérrez de la Vega, sevillano.
* Genaro Pérez de Villaamil, pintor de lo típico. Hizo la serie
de litografías España artística y monumental (París, 1842).
* Manuel Rodríguez de Guzmán, pintor de escenas andaluzas.
* Francisco Lameyer y Berenguer, pintó cuadros de tendencia
orientalizante.
* Valeriano Domínguez Bécquer, realiza cuadros sobre personajes
populares de diversas regiones de España.
* Leonardo Alenza pinta cuadros en el estilo duro y trágico de
Goya, con un costumbrismo amargo.
Finalmente, pueden mencionarse a dibujantes de ilustraciones y estampas,
muchos de los cuales ilustran las publicaciones de la época: Manuel
Lázaro Burgos, Valentín Carderera, Vicente Urubieta,
Fernando Miranda y Francisco Ortego.
Alemania
En el Sur de Alemania aparecieron pintores influidos tanto por el
romanticismo como por el realismo: Moritz von Schwind (1804-1871) y
Carl Spitzweg (1808-1885).
Estados Unidos
En los Estados Unidos, la tradición romántica del arte de paisajes fue
conocida con el nombre de Escuela del río Hudson (Hudson River School).
Pintores importantes de esa escuela fueron:
* Thomas Cole
* Frederick Church
* Albert Bierstadt
* Thomas Moran
* John Frederick Kensett
Polonia
El principal romántico de este país fue Aleksander Orlowski
(1777-1832), pintor de temas ecuestres.
Rusia
Cabe mencionar a Alexander Andreyevich Ivanov (1806-1858), quien
hacia el año 1830 frecuentó a los nazarenos de Roma
kristal - 6/5/2008 a las 21:08
LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO 1831 Delacroix
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