jorgemateos - 23/5/2007 a las 16:44
Los pensamientos del alma
se escardan solos
en la penumbra del destino...
y se aparean unos con otros
alumbrando
forjando nuevas vidas
al cobijo del libre albedrío.
Pedir esta de más
porque los deseos se tornan nuestros
y entonces sufriremos los efectos
de nuestra ignorancia
nos ahogaríamos
en la falsía de nuestros deseos.
Dejemos trabajar al Gran Alfarero.
Turuleco - 23/5/2007 a las 21:33
...y que nos forge como imágenes de barro,
que nos llene de alma,
que nos conmueva con el pasar de los dÃas,
que nos enfrente a lo que quiera,
pues el destino es destino...
Si pudiera escaparme del destino
hacia otros mares desconocidos,
a universos celestes rodeados de palomas,
de niveles de razas superiores que me cobijen,
de alas para volar arriba del destino...
Pues el destino lo hacemos,
lo vivimos, lo cavamos en nuestro cuerpo,
lo llevamos incansablemente e inconcientemente
en una latitud muy profunda de nosotros
en ese lugar que no sabemos
y que no podemos nombrar...
pequeñosaltamontes - 24/5/2007 a las 08:18
Vya la otra noche estuve hablando con 2 magnificos escritoree y poetas uf y
yo aqui si tener ni idea .Un saludo JORGE Y EDUADRDO DE AQUI SEVILLA
ESPAÑA
karmen - 24/5/2007 a las 14:55
Destinos que asolan esperanzas
invadiendo deseos incumplidos
tejidos a ciegas,
guiados por oscuridades,
basados en errores,
o evocando aciertos ....
La ruleta de la vida marca el “tempo�.
Queremos manejarla,
se rebela, ¡triunfante!
enarbola banderas de victoria
en batallas inconclusas,
ya perdidas....
Destinos prefabricados,
en vidas ya construidas,
de habitaciones cerradas
con ventanas invisibles,
buscamos las respuestas, y en su lugar,
¿Qué oÃmos, sino risas?
nube - 24/5/2007 a las 20:56
Resistir ese eterno zarandeo del destino
que se aferra a sus débiles hilos…
Aceptar es lo fácil, lo difÃcil es
despojarse de éstos ropajes cálidos y cómodos ...
y tomar otros más livianos
impregnados por la tristeza amarga del amor.
Si al menos éste es mi destino ayúdame a que no duela tanto!
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