jorgemateos - 7/3/2007 a las 20:57
La noche/1
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los parpados. Si
pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la
garganta.
La noche/2
Arránqueme, señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme.
La noche/3
Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un
abismo.
La noche/4
Me desprendo del abrazo, salgo a la calle.
En el cielo, ya clareado, se dibuja, finita, la luna.
La luna tiene dos noches de edad.
Yo, una.
El libro de los abrazos. Eduardo Galeano.
Hermosos escritos de Galeano.
Un saludo a todos.!!
nube - 7/3/2007 a las 22:22
no es la tristeza...la que encubre el mal
que entre recuerdos martillea...es otra
sensación, no un sentimiento...Será tal vez
la insepulta memoria y sus tentáculos...
que incesantes abaten el presente absoluto...
Miras la noche sola:
un mar que envÃa sus signos a una playa distante....
Y habrás de imaginar que en esos signos.......
se contiene tu vida...¿mensajes que algún dios
profirió en el vacÃo???
pattylou - 7/3/2007 a las 22:30
Jorge Mateo, Gracias por compartir tan bello poema y gracias a ti Nube,
escribes versos muy bonitos, saludos a los dos poetas.-
patty
nube - 7/3/2007 a las 22:33
Patty...te echo de menos...hoy te regalo a NERUDA:
La Reina.
Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tu, más altas.
Hay mas puras que tu, mas puras.
Hay mas bellas que tu, hay mas bellas.
Pero tú eres la reina.
Cuando vas por las calles
nadie te reconoce.
Nadie ve tu corona de cristal, nadie mira
la alfombra de oro rojo
que pisas donde pasas
la alfombra que no existe.
Y cuando asomas
suenan todos los rÃos
en mi cuerpo, sacuden
el cielo las campanas
y un himno llena el mundo.
Solo tú y yo,
solo tú y yo, amor mÃo,
lo escuchamos.
Pablo Neruda. Los versos del Capitan.
besos, querida
MARIAJOSE - 7/3/2007 a las 23:17
Jorge, aquà añado otro escrito de Galeano, ojalá se delirara más en
este mundo, nos irian mucho mejor las cosas....¿verdad? un beso para
todos....
DELIRAR EN VOZ ALTA
Mensaje de Eduardo Galeano para América Latina
Cartagena de Indias, Julio de 1997
Si el mundo está patas arriba y cabeza abajo ¿por qué no delirar que el
mundo vuelva a estar como él quiso cuando todavÃa no era?
Asà que se me ocurrió imaginar ese mundo posible.
Delirar, soñar en voz alta:
En las calles los automóviles serán pisados por los perros, el aire
estará limpio de los venenos de las máquinas y no tendrá más
contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas
pasiones.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la
computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el
televisor.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y
será tratado como la plancha o el lavarropas.
La gente trabajará para vivir en lugar de vivir para trabajar.
En ningún paÃs irán presos los muchachos por no prestar el servicio
militar; sólo irán quienes quieran hacerlo.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni
llamarán calidad de vida a la cantidad de compra.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las cocinen
vivas.
Los historiadores no creerán que a los paÃses les encanta ser invadidos y
los polÃticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres sino contra la pobreza.
La industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por
siempre jamás.
Nadie morirá de hambre porque nadie morirá de indigestión. Los niños de
la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños
de la calle. Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero
porque no habrá niños ricos.
La educación no será privilegio de quienes pueden pagarla, ni la policÃa
será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas,
volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
Una mujer negra será presidenta del Brasil y otra mujer negra será
presidenta de los Estados Unidos; una mujer india gobernará a Guatemala y
otra a Perú.
En Argentina las "Locas de la Plaza de Mayo" serán un ejemplo de salud
mental porque ellas se negaron a olvidar, en el tiempo de la amnesia
obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas en las piedras de
Moisés: El sexto mandamiento ordenará: "festejarás tu cuerpo". El noveno
que desconfÃa del deseo, lo declarará sagrado. La Iglesia también
dictará el undécimo mandamiento que se le habÃa olvidado al Señor:
"amarás a la naturaleza de la que formas parte."
Todos los penitentes serán celebrantes y no habrá noche que no sea vivida
como si fuera la última, ni un dÃa que no sea vivido como si fuera el
primero.
EDUARDO GALEANO ( Uruguay, 1940 )
diamantina - 8/3/2007 a las 03:45
Gracias, Jorge, Carmen y MarÃa José, por esos obsequios literarios. Un
saludo. Melba
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