Pecado - 24/1/2008 a las 20:58
"Las fantasías tienen que ser poco realistas. Porque en el momento, en el
instante en que consigues lo que buscabas, ya no lo quieres. No puedes
quererlo. Para que el deseo pueda seguir existiendo, necesita que sus
objetos estén permanentemente ausentes. No es eso lo que deseas, sino la
fantasía de eso. O esa, que el deseo se sustenta sobre fantasías utópicas.
A eso se refiere Pascal cuando dice que sólo somos verdaderamente felices
cuando soñamos con la futura felicidad. Y también al decir que "la cacería
es más dulce que lo cazado" o "ten cuidado con lo que deseas". No por
conseguirlo, sino porque estás condenado a no quererlo en cuanto lo
consigas.
Así que la lección de Lacan es que vivir acorde con tus deseos no te hará
feliz. Ser enteramente humano significa esforzarte por vivir de acuerdo con
ideas e ideales. Y no evaluar tu vida por lo que hayas obtenido en lo que
respecta a tus deseos, sino por aquellos momentos de integridad, de
compasión, de racionalidad... incluso de abnegación. Porque, a la larga, la
única manera de evaluar la relevancia de nuestra vida es valorando la vida
de otros".
Esta es la interpretación, tal vez un tanto sui generis, que David Gale
(Kevin Spacey), profesor de filosofía de la Universidad de Houston, hace a
sus alumnos de las teorías del deseo y la felicidad de Lacan al comienzo de
la película de Alan Parker "La vida de David Gale" (2003).
http://es.youtube.com/watch?v=Zmy_G9eL9FU&NR=1
Tamayo - 24/1/2008 a las 21:07
La felicidad es la administración inteligente del deseo.
P.D. Rewellcome...
Tamayo - 24/1/2008 a las 21:36
Pecaito, todas las personas tenemos inteligencia, eso sí, unos más que
otros, ¿porqué hay personas que parecieran tontos (cosa que también habría
que discutir) y son felices? Pues precisamente, porque administran bien su
inteligencia, y no sufren deseando de más, la felicidad esta en las cosas
sencillas de la vida, en administrar nuestros deseos, cosa muy complicada.
picaro - 24/1/2008 a las 21:47
Pecaaaa, guapaaa, cuanto tiempo sin saber de tí!!! Que tal?
Buenoooo, como estáis hablando de cosas serias me callo.
Abrazos.
Tamayo - 24/1/2008 a las 22:08
¿Cosa seria? naaaa, venga picaaaa, haz lo que "desees" jajaja.
fdezsrez - 24/1/2008 a las 22:22
Todo este asunto, o en parte, lo resumía un curita dominico que conocí en
Córdoba con la siguiente frase: "Se disfruta más la víspera que la fiesta".
Aunque él mucho sabría de Vísperas, pero de fiestas...?
Tamayo - 24/1/2008 a las 22:35
Mira Pecaito, de esto hablo, es un extracto de una entrevista a el Dr.
Enrique Rojas, catedrático en Psiquiatría, y andalú!
La felicidad razonable está en una buena proporción entre lo que he
deseado y he conseguido.
– Ser moderados, al fin...
– Yo hablaría de la administración inteligente del deseo. No quererlo
todo. Yo soy andaluz y en Andalucía se pregunta: ‘¿Tú qué quieres,
chocolate o tajá’. La tajada es la carne. Y se contesta: ‘Yo quiero
chocotajá’
– ¿La ‘chocotajá’ es el camino de la infelicidad?
– Aprender a renunciar con serenidad es madurez.
– Se nos ofrecen demasiadas cosas...
– Igual que la madurez es serenidad y benevolencia, el no pedir a la vida
más de lo que nos puede dar indica buen equilibrio psicológico.
– En su decálogo para evitar la tristeza está el clásico ‘Conócete a ti
mismo’...
– Si nos conocemos no nos pedimos lo imposible.
– ‘Fortalece tu voluntad’ es otro de sus aforismos...
– La voluntad ayuda, aunque no en la depresión endógena, que es como la
diabetes. Se produce un desajuste en la bioquímica cerebral.
– ¿Su consejo? – Tenga un programa de vida en el que lo principal sea la
ilusión. Hay que hacer planes con realismo y eficacia. Sin abarcar más de
lo que se puede.
masaga - 25/1/2008 a las 16:41
Bueeeeeeno, con eso de que la serenidad y la sensatez solo son una opción
para quien se muestre pasivo ante la vida......., no estoy totalmente de
acuerdo. No puedo hablar por nadie que no sea yo misma, pero creo que la
serenidad me la han dado los años, y la sensatez, pues sigo buscandola
algunos dias por los rincones.
Y otra cosilla, no creo que nadie pueda eludir el sufrimiento, que no
solamente puede estar provocado por un dolor físico, ya que nuestro coco
puede llegar a causar verdaderos estragos. Besotes gordos. Manoli.
jvartista - 25/1/2008 a las 22:55
Pecado estoy con lo escrito
nube - 26/1/2008 a las 09:40
Tamayo leí todo el artículo, gracias.....es muy bueno.
y Petar, a parte de una alegría verte, ésto que dices....es muy muy cierto.
Se exactamente que es lo que quieres decir.
besitos mes cherís
3ure0 - 26/1/2008 a las 10:58
Para mi la existencia de un sentimiento es la ausencia de su sentimiento
opuesto.
Al igual que en las teorias de colores "el negro es la ausencia de color",
creo que la felicidad es la ausencia de la infelicidad o la desgracia, por
tanto la felicidad no es proporcional a la inteligencia, cualquier cerebro
podria disfrutar de ella.
Por cierto Mar "ma legro un güevo" de leerte nuevamente, hoy he vuelto otra
vez a pinchar tu enlace y ver esos maravillosos autorretratos que tienes
expuestos, jajaja.
Saludotes.
fdezsrez - 26/1/2008 a las 18:00
Yo opino humildemente desde mi experiencia vital que los humanos, que las
hemos inventado, deberíamos desterrar de nuestro vocabulario palabras como
felicidad e infelicidad, entre otras muchas que no son cuestión ahora. así
como su idea y concepto, pues eso nos hace desdichados La felicidad nos la
han vendido como lo más, la gloria, el cielo, la vida eterna...Dime de
alguien feliz y te diré que es mentira, porque ser es un estado permanente
y duradero, no un climax, un instante, un fogonazo. que es el estar.
Mis bichos (perros y gatos) son los seres más plácidos y serenos que
conozco y en su vocabulario gestual nunca te dicen que quiern ser felices.
Quieren comer, dormir, pasear o jugar y algo importante, no tienen
conciencia de la muerte, viven y ya está. ¡Cómo les envidio!
Sé que se empezó hablando del deseo, pero enseguida de la felicidad, por
eso he tirado de este hilo.
Salud hermanos y si alguien consigue conectar con la felicidad que no llame
a esta puerta
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