diamantina - 17/7/2006 a las 15:54
Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde trabajo para curarse una
herida en la mano.
Tenía mucha prisa y le pregunté qué era éso tan urgente. Contestó que tenía
que ir a una residencia de ancianos a desayunar con su esposa. Allí, ella
estaba recluida con Alzheimer muy avanzado.
Mientras terminaba de vendar su mano, le pregunté si ella se alarmaría si
él llegara tarde esa mañana.
- No - contestó- ella no sabe quién soy. Hace casi cinco años que no me
reconoce.
- Si ya no sabe quién es usted, por qué esa necesidad de estar con ella
todas las mañanas?
Sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo:
- Ella no sabe quién soy yo, pero yo sí se muy bien quién es ella.
Contuve las lágrimas y pensé:"Esa es la clase de amor que quiero para
mí".
El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, ha sido y
será .También de lo que ya no es. (Autor desconocido).
Meyeberg - 25/7/2006 a las 07:06
Es precioso.
Violeta02 - 25/7/2006 a las 19:16
Es una anécdotamuy bonita diamantina y me ha recordado a una pelicula que
si no la habeis visto os la recomiendo titulada "el diario de Noa"
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