Pecado - 7/7/2006 a las 08:58
Un hombre perdió un hacha. De inmediato sospechó que el hijo del vecino se
la había robado.
No lo creia pero los vecinos de la aldea le incitaban a pensar en él.
¡El era su amigo!. El niño de la aldea que más amaba. No lo creia y por la
maldita influencia ajena, su mente se fué trastornando y poco a poco fué
distorsionando la realidad.
Y así, cuando lo veía pasar, el niño tenía apariencia de haber robado el
hacha; cuando escuchaba sus palabras, oía a un niño que había robado el
hacha. Todos los actos y modales del niño indicaban que era el ladrón. Que
era culpable.
El niño de mirada alegre e inocente, no supo nunca demostrarle su
inocencia. Pasó noches enteras llorando y los dias habian perdido toda su
alegria.
Más tarde, mientras cavaba una zanja, el hombre encontró el hacha
perdida.
Al día siguiente vio de nuevo al hijo del vecino, pero en sus actos y
modales no había rastros de ladrón. El niño no había cambiado, sino el
hombre. Y el único motivo de ese cambio radicaba en su sospecha.
El dolor le vino después. No supo cómo pedirle perdón. El amor de este
hombre a ese niño creció hasta tal punto que destrozó el hacha y nunca más
quiso de ella saber. En su furia y desespero quedó marcada su mano por una
profunda herida. Hoy, ese hombre sufre y no sabe que hará con su vida.
Perdió el cariño y el amor que, aquel niño de sangre inocente, le
procesaba. Sangre que hoy brota por su pecho, por la herida que abrió una
mala sospecha.
Cuento hindú
camel - 7/7/2006 a las 10:40
Precioso, Pecado muy bonito el proverio o texto Hindú ¡ Aveces somos tan
necios!
Sabanna - 7/7/2006 a las 10:50
Me parece un cuento estupendo, hay un dicho que es piensa mal y acertaras,
y creo que es la mayor estupidez que hay, yo soy una persona que la vida le
ha enseñado lo que la gente hace encontra de los otros y lo que puedes
llegar a sufrir, pero tambien sé, que se es mas feliz pensando mejor de la
gente, que ya tendras tiempo de saber quien te la va a jugar y asi no
pierdes la oportunidad de conocer gente que luego si valdra la pena.
Como se dice: a veces las cosas no son lo que parecen, ni los buenos son
tan buenos, ni los malos son tan malos.
El tiempo es el que al final te da o te quita la razón.
diamantina - 7/7/2006 a las 16:42
Hola, Mar, tú como siempre haciéndonos reflexionar. Es bueno y motivador
tenerte siempre activa. Eres un motorcito, muy dinámica. ABRAZOTE.
Melba.
Ada - 7/7/2006 a las 23:04
Es cierto Melba, Mar no para. Pero no sé si se mueve más su cabeza o su
corazón.
Bonito cuento, sabia moraleja.
Un besote
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