Tema: Pedro Campos

Ada - 4/9/2007 a las 07:29

¡Vamos, y éste ya.... se sale!







Más en: http://www.artelibre.net/ARTELIBRE1/PEDROCAMPOS/pedrocampos.htm


nube - 4/9/2007 a las 08:13

me encanta!
besitos ma cherie


cristinna - 4/9/2007 a las 08:37


En todas las vocaciones,hay personas privilegiadas........
Y Pedro Campos,es una de ellas.No creeis?


Marjory - 4/9/2007 a las 11:31

genial, sin duda alguna
Gracias Ada


lolamoreno - 4/9/2007 a las 15:33

Es de un virtuosismo exagerado, y no le quito una pizca de valor, que lo tiene, pero me gusta má´s la pintura de expresión y de pincelada.Ojo! parece que los que no sabemos hacer hiperrealismo lo criticamos, nada mas lejos de mi intención, fabuloso, y genial. Pero me conmueve muy poco a nivel espiritual.Gracias Ada


martirio - 4/9/2007 a las 16:46

Es buenísimo Ada, este es el realismo, o mejor dicho el hiperrealismo o realismo fotográfico, aunque me dejan asombrada estos maravillosos pintores, a mí me pasa un poco lo que a Lolamoreno, que me atraen más la pintura impresionista e expresionista de pincelada, pero sin duda alguna, reconozco el virtuosismo y admiro la perfección de su trabajo, que es envidiable.

Gracias Ada.


Gilgamesh - 4/9/2007 a las 16:49

Lola, tienes razón, pero creo que el problema del hiperrealismo es cuando lo vemos por otros medios menos en vivo y en directo. En este momento cualquiera puede pensar "nos está engañando, es una foto" o los que de verdad creen dirán "impresionante el virtuosismo, pero no me llena ni me inspira". Sin embargo, creo que esta mentalidad cambiaría si lo tuviéramos a centímetros de nosotros, donde podamos ver las suaves pinceladas del autor. Si pudiéramos ver las pinceladas, nuestro concepto cambiaría.

Creo yo, en ningún momento estoy "pensando" por ti, pero personalmente me pasa así con el hiperrealismo. En fotos no me hacen sentir nada (por ejemplo los trabajos de richard estes donde muestra avenidas y calles, pero nada más allá, nada que nos haga reflexionar o pensar... o impresionar más allá del virtuosismo), pero si los tuviera a centimetros de mis ojos, estoy seguro que quedaría encantado y las obras tomarían significado para mi. El problema del hiperrealismo es que no se puede ver en fotos o en internet, en necesario verlo en persona.

Saludos


Melip - 4/9/2007 a las 17:11

Gracias Ada. Es .... Im prezionante (jjejej). Y lo que dice Gilgamesh es cierto. Pero yo lo ampliaría a toda la pintura .... en vivo y en directo la percepción es mucho mejor. Y en el hiperrealismo .... pues con más razón.

Besotes.


Anaís - 4/9/2007 a las 17:12

Es absolutamente magistral; pero estoy de acuerdo con lola y Gilgamesh, por un lado parece que estamos viendo una fotografia y yo prefiero que se note el toque del pincel; pero es cierto que el hiperrealismo hay que verlo en vivo, en la foto no se puede apreciar lo que precisamente la diferencia de tal.Pero, personalmente me parece un trabajo impresionante.Gracias,


Amarie - 4/9/2007 a las 19:16

A mi me parece increible... absolutamente increible.

¿como puede hacer el plastico para q parezca tan real? y el cristal??... Aparte de los gustos yo creo que tiene muchiisiimo merito. Y verlos en persona creo que es la forma de apreciarlos.

un saludo.

.................AmaRiE............


Dolores - 4/9/2007 a las 19:20

Sea como sea, es una pasada. (Nadie conoce a este artista para que podamos ir a visitarlo?)


Ada - 4/9/2007 a las 19:55

Puede que sí que sea cierto que en directo se valore más este tipo de pintura. Por ejemplo, como he comentado en otro post, de Balaguer sí que he visto cuadros en "vivo" y realmente se valoraba más su pintura porque se apreciaban las pinceladas que había ejecutado para dar esa sensación de papel arrugado, y de verdad que resultaba increible.

De todas formas al igual que Amarie también me pregunto cómo conseguirá que el plástico tenga esa apariencia tan real.

Sí Meli es "im-presionante"

Por otra parte, jo!!! Dolo, te parece poco haber visitado el estudio de Manuel Hurtado... lo quieres todo para ti....


Tamayo - 5/9/2007 a las 03:30

Pues yo voy a diferir, más ampliamente, ese cuadro no me gustaría ni viéndolo de cerca, ni de lejos, ni nada, no me gusta el hiperrealismo, (dije no me gusta, no que no tenga mérito) y este ejemplo aún menos me gusta y explicaré porqué:

Quitando el mérito técnico que puede poseer el cuadro, (que lo tiene sin duda) no queda nada, unas frutas y peor aún en una bolsa de plástico! más banalidad en un cuadro difícilmente la puedo encontrar, y peor aún, lo repite varias veces, el mismo tema en varios cuadros, como ejercicio técnico de aprendizaje me parece de alta calificación, como cuadro que expresa arte, se queda muy por debajo de mis expectativas como comprador de arte.

En esa misma página en donde esta este autor hay por ejemplo algún otro hiperrealista con mejor expresividad artística, por poner solo un ejemplo:



En este, el virtuosismo técnico también es muy bueno y aparte hay expresividad, carga emocional, un sentimiento, una historia, etc. Disculpen la expresión, pero una móndrigas manzanas metidas en otra móndriga bolsa de plástico, me parece un verdadero desperdicio de tiempo y de talento en un cuadro.

Por lo demás, el hiperrealismo simplón, (solo captar los efectos y ya), en cualquiera de sus temas, me parece un desperdicio, y este caso en particular creo que esta en el extremo de la banalidad.

Mi voto y mi apuesta es por el arte creativo, que propone, que expresa, que cuenta, que dice, que grita, que llora, que ríe, que reclama, que anhela, que tantas cosas, que somos los seres humanos y que nos diferencía de los animales y de las máquinas, el arte es una actividad esencialmente humana, y como tal debe expresarse.

J'aime à imaginer un art dans lequel le caractère de durée serait ramplacé par la provisoire. Art constamment appliqué à la vie. Spectacles. Saisons. Le soleil. Les danseuses et la danse.
Charles Baudelaire.

Au revoir.


P.D. Tampoco me gusta su cuadro del autobus, aunque repito, ese de las frutas en una bolsa de plástico, es el extremo.

P.D. nombre deux: Hay algunos de los posteantes de aquí arriba con más méritos artísticos que este insulso cuadro. (nada más no lo tomen como un halago y luego se vayan a tirar a la hamaca! jejeje)


Gilgamesh - 5/9/2007 a las 03:52

Sólo para decir que el retrato de esa anciana, es de José Luis Corella, y él también posee obras muy "vanales", al igual que las uvas de arriba. En realidad, el hiperrealismo es egoísta, porque solo busca el reconocimiento al talento del artista, no hacer sentir emoción en el espectador.

Y que diferencia hay entre las uvas y las manzanas de arriba a los bodegones de los grandes maestros de la historia? creo que ninguna.

Saludos


Tamayo - 5/9/2007 a las 04:11

La diferencia entre esos bodegones y este.... son nada más de unos 200 a 500 años.... según con el autor que lo quieras comparar... jejeje.

P.D. Ya no hablo del sentido de la estética ni de la composición, no vaya a ser que no se me entienda, jejeje.


nube - 5/9/2007 a las 08:28

Atontonaita me he quedado....Vamos,..hoy no me repongo de ésta!!!
hay que jo........


lolamoreno - 5/9/2007 a las 11:15

Verdaderamente, uvas son uvas ahora y hace 200 años, en realidad el motivo o los motivos no son a veces tan relevantes, creo que ya hablamos de esto en otro post, pero si la manera, como decia vasari, Gilga hay diferencias entre estas uvas y los bodegones que citas, hay diferencias en todo y en esa diferencia esta la variedad del arte, escojamos una pera y pintemosla cada uno, ya veras la riqueza cromatica, de estilo, de dibujo, de concepto.....eso convierte a cada pera en especial.
La vision del artista es lo que hace a la obra, no si es una pera o una uva, segun yo lo veo.Meparece muy respetable la opinion de Tamayo, cada uno tiene un gusto, en eso no podemos entrar.Abrazo


Tamayo - 5/9/2007 a las 13:41

Solo un apuntillo, los cuadros de José Luis Corella sí me gustan, esos de Campos no.


Gilgamesh - 5/9/2007 a las 17:15

Tamayo, entiendo que hablas en el sentido de lo que la obra transmite (¿o me equivoco?). Pero precisamente, pregunto lo de los bodegones. No solo se diferencian en los años que fue realizado, sino en el costo que tienen, en los materiales, en la hora del día, en la camiseta que cada artista tenía en ese día.... las diferencias son miles y miles. Pero como estamos hablando del sentimiento o de lo que transmite, por eso pregunto ¿Que diferencia hay entre un bodegón de 500 años a este bodegón moderno? ninguna es la diferencia, son bodegones, dispuestos para adornar, ni más ni menos.

Lola, también te entiendo, y yo también estoy hablando de la visión del artista. Y cuando comparo los distintos bodegones, no comparo la técnica, comparo la visión del artista o lo que la obra nos transmite. Es más, me parece que entre los dos bodegones con los que hago la comparación (el de 500 años que dice tamayo y este de aquí arriba), es más la diferencia en la forma que en el fondo, y es precisamente del fondo del que estamos hablando. Creo, según yo, que el fondo, es el mismo, con diferente forma (y distinta firma).

Dejo claro que respeto mucho el gusto de los demás, ni más faltaba.


lolamoreno - 5/9/2007 a las 17:39

Efectivamente amigo creo que hablamos del fondo, es decir, del mensaje que deja la obra, pero en el bodegon de hace 500 años, el idealismo imperaba, la vision ideal de la realidad, el arquetipo, aqui hemos cambiado estos conceptos por la representacion fiel de la realidad eliminados todos los sugerentes elementos que aporta la pintura, sólo la imagen con total fidelidad, sin aportaciones iconográficas, históricas, medioambientales, sociales, etc, por eso a pesar de su fidelidad me deja helada.
Pero yo sólo hablo de mi impresión como espectador.Abrazo


Enrique - 6/9/2007 a las 05:47

Mi punto de vista es que estamos entrando en el viejo debate entre pintura y arte. Una vez que la técnica ha alcanzado una depuración que permite traspasar los límites de la fotografía, tenéis que saber que la inmensa mayoría de los pintores realistas pasan sin pena ni gloria por el mundo artístico, se ganan bien la vida sin duda ninguna, ya que la mayor parte del arte que se vende (no es escandalicéis), lo compran profanos en el mismo, que lo que buscan al adquirir esas obras es un efecto decorativo mas que cualquier otra apreciación. Sólo unos pocos llegan a la consideración de artistas: Naranjo, Antonio López, Toral, Muñoz Vera... ¿Y dónde está la diferencia si aparentemente no son mejores que los otros?. Pues en la impronta que dejan en sus obras, en su marcada personalidad que hace que, a pesar de ser realistas todos ellos, sean completamente diferentes entre sí y reconocibles sin duda alguna.
Un abrazo.
Enrique Donoso


Ayla - 6/9/2007 a las 07:44

A finales de los años sesenta en Estados Unidos aparece de manera escandalosa, como una estrella de Hollywood, arropado por todos los medios del sistema (marchantes, galerías...) el hiperrealismo, para desaparecer del mismo modo y con la misma velocidad, tras consagrarse en 1970 en el museo Withney con la exposición Veintidós realistas (aunque en los últimos años parece que ataca de nuevo). Enlazando con esa tradición realista, que nunca se había perdido del todo -Hopper es un buen ejemplo-, toman como punto de partida la fotografía pero no abandonan los pinceles. Su labor consiste en llevar a cuadros de gran formato fotografías de cosas banales, de la vida cotidiana en las ciudades -escaparates, calles, casas, coches y gente moderna, que hoy nos resulta terriblemente pasada de moda. Estas fotos en color a gran escala, de aspecto pulido y brillante, producen una imagen fría, neutra y superficial. La banalización del pop se ha llevado a sus últimas consecuencias.Richard Estes (1936) pinta escaparates brillantes y llenos de reflejos, sometidos a una geometría estricta y precisa, en un trompe l'oeil moderno; los coches son el tema de Don Edy (1944) y John Salt, para el primero nuevos y relucientes, dispuestos para empezar el rodaje de la película, mientras al segundo sólo le interesan las carrocerías como ruinas.David Parrish (1939) prefiere las motos -los nuevos caballos del cowboy americano-, otro símbolo todavía de toda una generación y Richard MacLean vuelve a los ranchos que ya son de luna park. Chuck Close (1940) pasa fotos de fotomatón, hechas para carnet de identidad, a un formato monumental -dos y tres metros-, cambiando por completo el sentido del retrato, que pierde su poder de identificación y de individualización para convertirse en un paisaje en blanco y negro.Pero la búsqueda del hiperrealismo -de ir más allá del realismo- lleva a la búsqueda del doble y el doble es más perfecto en tres dimensiones. La escultura hiperrealista recurre a un método viejo y recientemente utilizado por Segal: moldes del cuerpo del modelo en fibra de vidrio y resina de poliester, a los que estos añaden pelo y ropas de verdad, como santos de vestir, cumple este deseo de hiperrealidad. John de Andrea (1941) hace desnudos perfectos desde el punto de vista de la reproducción, sin evitar un accidente físico, por poco agradable que sea. Menos complaciente aunque más hiperrealista, si cabe, es Duane Hanson (1925). Hanson no desnuda a las personas -después de todo el desnudo es un modo tradicional de representación en nuestra cultura-, desnuda la sociedad americana y sus Mujeres en el supermercado (gordas, con rulos, zapatillas, el bolsito y el carro de la compra) son una burla cruel de la mujer americana -occidental-, una crítica al sueño americano y un atentado al buen gusto. Su galería de horrores contemporáneos no perdona a nadie: soldados de Vietnam, homeless de Nueva York o turistas con zapatillas de deporte, sombrero, pantalón corto y guía dispuestos a huir de la vida cotidiana. Todos entramos en alguna categoría de Hanson, como entrábamos en los Rehenes de Dubuffet o los hilillos de Giacometti.


Extraido de la web ArteHistoria


Ada - 6/9/2007 a las 07:55

Duane Hanson


Galería de obras: http://www.artelibre.net/ARTELIBRE1/DUANE_HANSON/DUANE.htm


Este tema viene de: Taller On Line
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