lolamoreno - 21/3/2007 a las 12:33
Tiene uno a veces miedo o verguenza de contar las cosas k siente cuando
contempla un cuadro, una escultura, un dibujo, de los ojos al corazon se
instala una corriente k te hace retener el aliento y luego se te enconge el
estomago, y a veces te pasa como a Stendhal cuando entro en la capilla de
la Santa Croce y al comtemplar lo k alli habia se desvanecio...El exceso de
belleza perturba nuestro animo, satura nuestra mente y nuestro cuerpo
tiembla.
Cuantas veces ese momento de compenetracion espiritual ante el arte no
habra dado un sentido magico ami vida, pero la primera vez, en k el suelo
se movio a mis pies, fue en la antigua biblioteca de Sevilla en una
exposicion de dibujoa de leonardo cedidos por la biblioteca nacional, yo
tendria 19 años y ante un dibujo de un rostro en un papel amarillento, ya
supe k verdaderamente yo no era como los demas y me alegre tanto,
....todavia estoy contenta.
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