EL EQUIPO Y LOS MATERIALES
(1980 palabras totales en este texto) (47773 lecturas) 
EL
LUGAR DE TRABAJO
Muchos de los mejores trabajos artísticos han sido
pintados en una pequeña habitacion y con el lienzo
apoyado en el respaldo de una silla u objeto similar. Aunque
un taller o estudio siempre será conveniente, hoy en día
es difícil disponer de un gran espacio, por lo que si
podemos habilitar una habitación como estudio lo que más
nos interesaría de ella sería la intensidad y la
calidad de la luz. Ësta debe ser de cualidad lo mas
neutra posible. La ideal sería la proviniente de una
ventana orientada al Norte (o al Sur en el hemisferio
austral), ya que no recibe directamente los rayos del sol,
aunque a veces puede verse influida por los reflejos de algun
edificio cercano y perder su neutralidad transformándose
en caliente (rojiza) o fría (azulada). En este caso será
necesario filtrar la luz a través de una cortina de
gasa blanca para anular en lo posible este efecto. Si la
ventana no dispone de esta orientación y recibe
directamente los rayos del sol, será necesario el
empleo de cortinas o biombos que lo velen. La luz artificial
altera los colores de manera extraordinaria y siempre que sea
posible sera mejor utilizar la natural. Una buena aproximación
a ella sería la combinación de fluorescente luz
día y alguna lámpara incandescente con
reflector.
EL
CABALLETE
Existen numerosos modelos de ellos en el mercado: de madera
con herraje inoxidable, en forma de H, en forma de A, de
aluminio, plegables, cajas-caballete, etc. Escoged el más
adecuado para vuestras intenciones. Debe ser sólido
para que no se mueva o tambalee cuando apliquéis el
color con el pincel. Si salis al aire libre, debe resistir los
embates del viento, para lo cual ayudareis colocandole un
peso, o piedra suspendido desde arriba por una cuerda.
MALETIN DE PINTURAS
No es imprescindible pero puede ser conveniente. Escogedlo de
tamaño amplio para que os quepa todo lo necesario:
paleta, colores, pinceles, espátulas, frascos, trapos,
bloc de apuntes, lápices, carboncillo, etc. Aunque
suelen venderlos en los comercios totalmente equipados, será
mejor adquirirlo vacío y surtirlo de acuerdo con las
preferencias personales.
LA
PALETA
Las más corrientes son rectangulares, ya que disponen
de mayor espacio en el centro para las mezclas, pero también
se usan ovaladas o con forma de riñón, según
el gusto y conveniencia. Las cualidades más importantes
requeridas son su tamaño, peso y equilibrio. Su tamaño
no debe ser inferior a 35x25 cm. Las pesadas y desequilibradas
cansan enseguida y producen dolor en la muñeca al pesar
más de un lado que del otro y, además, hacen que
el borde del agujero ovalado se clave en el dedo pulgar,
perdiendo éste la sensibilidad poco a poco.
Las paletas tradicionales son de caoba, pero su color oscuro
no deja ver exactamente el tono de los colores y no serían
adecuadas para pintar sobre lienzos en blanco, aunque sí
sobre lienzos que dispongan de un prepintado de color tierra.
Siempre será mejor hacer uso de una madera clara o de
una paleta de color blanco como las que actualmente se pueden
encontrar de material plástico, que además
cuentan con una superficie de cualidad antiadherente que
facilita su limpieza. Dicha limpieza debe hacerse con un trapo
y aguarrás, nunca con rascadores ni cuchillos que la
rayen.
A la paleta se le puede ajustar la salserilla o aceitera para
la esencia de trementina y el aceite, aunque debido al
movimiento pueden derramarse, pudiendo ser colocadas a parte
en una mesa comodín situada cerca nuestro.
LOS PINCELES
Existen en el mercado muchas clases de pinceles, tanto por el
pelo con el que están fabricados como por su tamaño:
pinceles de abanico, de pelo de cerda, de pelo de marta, de
meloncillo, planos, redondos, de lengua de gato, brochas.
Debereis elegir un variado pero reducido número de
ellos que os ofrezcan las garantías de calidad y
precisión necesarias.
|